Un descubrimiento arqueológico volvió a captar la atención de la comunidad científica. Un equipo de investigadores encontró dos diminutas figuras de aves talladas en marfil con una antigüedad aproximada de 40.000 años en la cueva Hohle Fels, en el sur de Alemania. El hallazgo fue calificado por los especialistas como el “hallazgo del año” por su excepcional estado de conservación y su importancia para comprender el desarrollo artístico de los primeros seres humanos en Europa.

Las piezas fueron recuperadas en uno de los yacimientos prehistóricos más importantes del continente, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, y aportan nuevas evidencias sobre las capacidades simbólicas y creativas de las poblaciones del Paleolítico.

Un hallazgo que sorprendió a los científicos

Las figurillas fueron descubiertas en la cueva Hohle Fels (“Roca Hueca”), ubicada en los Alpes de Suabia, cerca de la ciudad de Ulm, en el sudoeste de Alemania.

El anuncio estuvo a cargo de Nicholas Conard, director de las excavaciones e investigador del Departamento de Prehistoria e Historia Temprana de la Universidad de Tubinga, quien definió el descubrimiento como el “hallazgo del año” por su enorme valor científico.

Las piezas aparecieron en los estratos arqueológicos más profundos del sitio, correspondientes a la cultura auriñaciense, una de las primeras asociadas con los seres humanos modernos en Europa.

Arqueólogos trabajan en la cueva Hohle Fels.

Cómo son las aves de marfil

Los investigadores detallaron que una de las esculturas representa un ave en posición de reposo, posiblemente incubando un nido, mientras que la segunda muestra un ave con las alas extendidas.

Esta última conserva una fractura en el ala izquierda, cuyo fragmento aún no fue localizado, lo que impide su reconstrucción completa.

Además de su antigüedad, las figuras llaman la atención por sus dimensiones.

La escultura del ave con las alas abiertas mide apenas 2 centímetros de largo, 1 centímetro de ancho y 0,5 centímetros de alto, convirtiéndose en la obra de arte de la Edad de Hielo más pequeña descubierta hasta ahora en esta región protegida por la UNESCO.

También sorprende su peso: una figura pesa 1,3 gramos y la otra apenas 0,7 gramos.

Qué función tenían las esculturas

Por el momento, los arqueólogos no lograron determinar con certeza cuál era el uso de estas piezas hace 40.000 años.

Una de las principales hipótesis es que pudieron haber funcionado como amuletos personales, objetos rituales o símbolos de pertenencia a determinados grupos humanos.

Los especialistas destacan que no es la primera vez que aparecen representaciones de aves en este yacimiento. Hace aproximadamente 25 años, en la misma cueva fue hallada una escultura que representaba un ave acuática, lo que sugiere que este tipo de animales tenía un significado especial para las comunidades que habitaron la región durante el Paleolítico.

Un sitio para comprender el origen del arte

La cueva Hohle Fels es considerada uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo para estudiar los orígenes del arte y de la cultura humana.

En sus excavaciones ya se recuperaron instrumentos musicales elaborados con hueso y marfil, esculturas de animales, figuras humanas y otros objetos que muestran el elevado nivel de creatividad alcanzado por los primeros Homo sapiens que llegaron a Europa.