La crisis migratoria en Ceuta se agravó este jueves con el hallazgo de nuevos cadáveres en el mar. La Guardia Civil localizó a lo largo de la jornada quince cuerpos sin vida de personas que intentaban cruzar a nado desde Marruecos, en el marco de una entrada masiva de migrantes que desbordó a las autoridades de la ciudad autónoma.
Según informaron las agencias españolas, las unidades a cargo del control fronterizo recuperaron 15 cuerpos en las últimas 24 horas.
La situación también se replica en Melilla, donde la frontera de Beni Enzar -la única operativa entre España y Marruecos en esa ciudad- permanece cerrada. En la zona se registraron intentos de entrada a la carrera y hasta se escucharon disparos.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles alertó que se están produciendo entradas “masivas” por los perímetros de ambas ciudades autónomas y reclamó al Ministerio del Interior un refuerzo inmediato del dispositivo: “La situación es muy complicada”.
En el plano político, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, reclamó declarar la situación “de interés para la seguridad nacional” y exigió un “despliegue masivo” de efectivos. Advirtió que la llegada de migrantes podría superar las 40.000 personas, “la mitad de la población de la ciudad autónoma”, una cifra que consideró “imposible de gestionar” sin medidas extraordinarias. El dirigente sostuvo que Ceuta atraviesa “una avalancha sin precedentes” y que el Gobierno “no puede hacer oídos sordos”.
