Una transmisión en vivo realizada desde el interior del penal San Felipe desató una investigación del Servicio Penitenciario de Mendoza luego de que el video se viralizara en las redes sociales. La situación dejó al descubierto que un grupo de internos tenía acceso a teléfonos celulares, dispositivos cuya tenencia está prohibida en las cárceles locales.

El episodio ocurrió durante el fin de semana y tuvo como protagonista a un grupo de presos alojados en el módulo 8B del complejo penitenciario. A través de la plataforma OmeTV, que conecta usuarios al azar mediante videollamadas, los internos terminaron conversando con el streamer bonaerense Valentín Melo, quien cuenta con más de 600.000 seguidores en redes sociales.

Cómo fue la transmisión

Durante la videollamada, el creador de contenido les preguntó de dónde eran. Tras responder que vivía en Berazategui, consultó si ellos se encontraban en España. Entre risas, los internos respondieron que estaban en Argentina y revelaron que cumplían condena en el penal San Felipe, en Mendoza.

Las imágenes fueron publicadas posteriormente en Instagram y comenzaron a circular rápidamente, generando repercusión por tratarse de una transmisión realizada desde el interior de una unidad penitenciaria.

A partir de la difusión del video, las autoridades lograron identificar a los detenidos que participaron de la conversación e iniciaron una investigación administrativa, disciplinaria y judicial para esclarecer lo ocurrido.

Secuestraron cinco celulares

Como parte de las primeras medidas, personal del área de Inteligencia del Servicio Penitenciario realizó una inspección en el pabellón donde se encontraban los internos.

Durante el procedimiento fueron secuestrados cinco teléfonos celulares y se iniciaron actuaciones contra los presos involucrados.

Ahora la investigación busca establecer cómo ingresaron los dispositivos al establecimiento penitenciario y si existió participación de personal del servicio o de civiles en el ingreso de los aparatos.

Los celulares están prohibidos

Luego de la repercusión del caso, desde el Ministerio de Seguridad y Justicia recordaron que los teléfonos celulares están prohibidos en todos los establecimientos penitenciarios de Mendoza.

Además, señalaron que en diciembre de 2023 se eliminó el ingreso de estos dispositivos y que desde abril de 2025 comenzó a implementarse el Sistema Único de Control Penitenciario, un esquema que incorporó nuevas herramientas para fortalecer los controles internos.

Entre las medidas adoptadas también se encuentran el refuerzo de las requisas mediante grupos especiales y la instalación de más de 300 cámaras de videovigilancia en las cárceles de la provincia.