El Gobierno nacional prepara un nuevo paquete de reformas que podría modificar la forma en que se venden los medicamentos en Mendoza. El proyecto impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, propone habilitar la venta de medicamentos de venta libre en kioscos, supermercados y otros comercios, además de ampliar la comercialización digital y flexibilizar el funcionamiento de las farmacias.
La iniciativa ya abrió un fuerte debate entre especialistas, con posiciones enfrentadas sobre sus beneficios y los riesgos que podría generar.
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Aunque el texto todavía debe atravesar el proceso legislativo, las propuestas ya despertaron posturas encontradas entre los especialistas. Mientras algunos sectores comerciales consideraron que la iniciativa aumentará la competencia y mejorará el acceso a determinados productos, desde el ámbito farmacéutico advierten que la desregulación podría afectar la seguridad sanitaria y favorecer la automedicación.
Qué cambios propone el Gobierno
El proyecto busca modernizar el sistema farmacéutico incorporando herramientas digitales y eliminando restricciones que, según el Ejecutivo, en la actualidad limitan la competencia.
Entre los principales puntos también aparecieron la posibilidad de la habilitación para comercializar medicamentos bajo receta mediante plataformas digitales con entrega a domicilio, la libertad para que cada farmacia defina sus horarios de atención, la digitalización obligatoria de recetas y registros y la posibilidad de que un mismo farmacéutico sea director técnico de más de una farmacia. Esto sumado a la autorización para que droguerías puedan vender directamente al público si cumplen con los requisitos legales para funcionar como farmacias.
Para el Gobierno, estas modificaciones apuntan a facilitar el acceso a los medicamentos, incorporar nuevas tecnologías y reducir trabas regulatorias.
Los kiosqueros apoyan la apertura
Uno de los sectores que ve con buenos ojos la iniciativa es el de los kiosqueros. El presidente de la Cámara de Kiosqueros de Mendoza, Gustavo Suárez, sostuvo que permitir la venta de medicamentos de venta libre en comercios de cercanía generaría mayor competencia y podría beneficiar a los consumidores.
“Muchas farmacias son prácticamente kioscos y no tienen ni el curso de manipulación de alimentos. Sin embargo, pueden vender estos productos. Además, obligan al cliente a comprar la tira completa de un medicamento, mientras que en un negocio de barrio se le vende únicamente esa unidad”, explicó a El Sol.
Suárez consideró que abrir el mercado tendría un impacto positivo sobre los precios: “Se mejorarían los precios en las farmacias, como sucede en cualquier actividad comercial. En muchas provincias esto ya ocurre y funciona muy bien”.
La advertencia sobre los riesgos
La postura del Colegio Farmacéutico de Mendoza es completamente diferente. Su presidenta, Beatriz Cucchi, sostuvo que el medicamento no puede ser considerado un producto de consumo masivo y que su comercialización debe mantenerse dentro del circuito sanitario controlado.
“El medicamento es un bien social y no una mercancía. Por eso debe estar bajo el control profesional del farmacéutico, que es quien garantiza la procedencia, la correcta conservación y la dispensa responsable”, afirmó.
La dirigente explicó que detrás de cada medicamento existe una cadena de controles que comienza desde su distribución.
“Debe garantizarse que provenga de droguerías habilitadas para evitar productos falsificados, adulterados o de origen desconocido. Además, muchos medicamentos requieren condiciones específicas de temperatura, humedad, iluminación y almacenamiento para conservar su eficacia y seguridad”, señaló.
Para Cucchi, sacar los medicamentos del ámbito farmacéutico implicaría perder parte de esos controles.
“Las farmacias están reguladas y fiscalizadas por el Ministerio de Salud. Esa supervisión le da garantías al paciente sobre la calidad del medicamento que recibe. Cuando el producto sale de ese circuito profesional, el riesgo aumenta”, sostuvo.
La preocupación por la automedicación
Uno de los principales cuestionamientos de los farmacéuticos apuntó al posible incremento de la automedicación si los medicamentos de venta libre comienzan a exhibirse en otros comercios.
“El medicamento no es un producto de uso masivo. No podemos estimular su consumo porque, utilizado en dosis no terapéuticas o de manera incorrecta, puede transformarse en un veneno. Hay que ser muy responsables cuando se habla de medicamentos”, advirtió Cucchi.
Desde el sector remarcaron que incluso los medicamentos considerados de venta libre poseen contraindicaciones, interacciones y efectos adversos que requieren asesoramiento profesional.
