Mientras gran parte de Mendoza estará pendiente de la final del Mundial, en los cuarteles de bomberos voluntarios la rutina cambiará solo en parte. Habrá televisores encendidos, nervios por el resultado y hasta algunas cábalas bien argentinas, pero la prioridad seguirá siendo la misma: responder a cualquier emergencia.
En diálogo con El Sol, Fernando Sáez, jefe del cuerpo activo de Bomberos Voluntarios de Godoy Cruz, explicó que las guardias para este fin de semana fueron organizadas hace aproximadamente un mes y que la del domingo será obligatoria para el personal asignado.

“Además habrá una guardia pasiva por las dudas”, señaló, con el objetivo de reforzar la capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad que pueda surgir durante los festejos.
Aunque el trabajo ocupa el primer lugar, el clima mundialista también se vive dentro del cuartel. Como buenos argentinos, las cábalas no faltan. Los sillones de la sala de estar se acomodarán exactamente de la misma manera que en los partidos anteriores, quienes son considerados “mufa” verán el encuentro desde afuera, a través del vidrio, y los móviles lucirán cintas argentinas en el frente.
Sin embargo, Sáez fue claro sobre cuál es el límite. “Si sale una emergencia durante el partido, hay que salir, sea lo que sea”, afirmó.
La historia de Fernanda
La semifinal dejó una escena que reflejó cómo conviven la pasión por el fútbol y el compromiso con el servicio. Fernanda Pizarro, de 18 años, es radioperadora del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Godoy Cruz y fue la primera persona no vidente en ocupar ese rol dentro de la institución.
Su tarea consiste en operar la sala de radio y coordinar las comunicaciones durante las emergencias, por lo que no puede distraerse ni siquiera durante un partido de la Selección.

Mientras sus compañeros seguían el encuentro por televisión, ella escuchaba el relato por radio. Para que no se perdiera ningún detalle, los bomberos comenzaron a describirle las jugadas a medida que transcurría el partido.
“Para nosotros era todo nuevo. Ella escuchaba al relator y nosotros le íbamos dando los detalles de las jugadas”, recordó Sáez.
El jefe del cuerpo activo destacó además el compromiso de la joven, quien decidió sumarse al cuartel para rendir homenaje a su abuelo, y la definió como “una luchadora sin límites”.
Un operativo coordinado
Además de reforzar las guardias, los bomberos voluntarios trabajarán de manera coordinada con el Centro Estratégico de Operaciones (CEO-911). En caso de que algún cuartel quede afectado por una alta demanda de intervenciones o por las complicaciones derivadas de los festejos, otros cuerpos podrán cubrir temporalmente esa jurisdicción para garantizar la atención de las emergencias.
La experiencia de la semifinal sirve como antecedente. Según Sáez, durante el desarrollo del partido prácticamente no hubo intervenciones y la primera de relevancia ocurrió una vez finalizado el encuentro, cuando debieron asistir en el accidente de un camión que se quedó sin frenos en el Corredor del Oeste.

En la previa de la final, los bomberos también difundieron un mensaje a través de las redes sociales para pedir la colaboración de la comunidad. El objetivo es que, si un móvil circula con sirenas y balizas encendidas, los automovilistas cedan el paso.
“No estamos festejando, no estamos en una caravana. Estamos yendo a una emergencia”, remarcó Sáez.
El pedido final fue que, más allá del resultado, los festejos se desarrollen con responsabilidad. “La idea es disfrutar el logro obtenido, pero hacerlo con cordura”, concluyó.
