El patrullero HMS Medway de la Royal Navy de Gran Bretaña navegó hacia Punta Arenas en Chile, atravesando las aguas argentinas. La polémica posterior giró en torno al aviso previo del plan de navegación del buque, porque las autoridades argentinas denunciaron que no fue expresado, aunque la embajada británica lo desmiente.

Según informó TN, el buque había ingresado a aguas argentinas a la altura de Santa Cruz y descendió al sur hasta la altura de Tierra del Fuego. La información asegura que la Armada Argentina detectó el desplazamiento del patrullero hacia finales de la semana pasada y que ya se lo comunicó a la Cancillería argentina. Ahora este organismo analiza los pasos a seguir.

No se descarta que la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur presente una queja formal a la embajada de Gran Bretaña en Argentina. Estaría amparada en el Acuerdo de Madrid II, un tratado internacional firmado en 1990 en el que ambos países convinieron ofrecer información previa sobre actividades militares en el Atlántico Sur.

Sin embargo, la embajada británica en Argentina descartó al mismo medio que la ruta de navegación no haya sido informada por los “canales apropiados” y de “manera anticipada”.

El HMS Medway siguió su rumbo sin intervención y llegó a Punta Arenas, Chile, el sábado.

La queja de Tierra del Fuego

El Secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, se expresó en las redes sociales manifestando el repudio de la provincia ante este movimiento.

No es una omisión administrativa ni un hecho aislado, sino una nueva manifestación de la mala fe británica en el Atlántico Sur. La gravedad se profundiza porque ocurre apenas dos semanas después de que el Comité de Descolonización de la ONU aprobara una nueva resolución sobre la Cuestión Malvinas, reiterando el llamado a Argentina y Gran Bretaña a reanudar las negociaciones de soberanía“, escribió.