Independiente Rivadavia tiene definido un plan claro: si se concreta la venta de Sebastián Villa a Boca Juniors, los fondos serán destinados a una serie de obras en el estadio Bautista Gargantini y la dirigencia no saldrá a buscar un reemplazante para el delantero colombiano.

La posible transferencia del atacante aparece como un punto de inflexión para la institución, no solo desde lo deportivo, sino principalmente desde lo económico y estructural, ya que permitiría financiar mejoras largamente proyectadas en su estadio.

Qué obras se harán

El proyecto contempla una intervención integral en distintos sectores del estadio.

Entre los trabajos más importantes figura la ampliación de la platea oeste, que además será completamente techada, con el objetivo de mejorar la comodidad del público y la infraestructura general del sector.

También se prevé la extensión de la popular sur, especialmente, en la zona de la esquina sudoeste, lo que permitirá incrementar la capacidad del estadio en ese sector.

A esto se sumó una renovación de los espacios internos ubicados bajo la tribuna techada. Allí se proyectan nuevos vestuarios, una sala de prensa, oficinas administrativas y otras áreas destinadas al funcionamiento institucional del club.

Sin refuerzos si se va Villa

En caso de que se concrete la transferencia, la decisión dirigencial sería no incorporar un reemplazante para Sebastián Villa. La prioridad pasaría a ser la inversión en infraestructura por encima del recambio deportivo inmediato.