Mendoza encara un plan para ordenar los inmuebles que tiene en desuso y aquellos que son utilizados por alguna dependencia del Estado, sin tener la propiedad. El objetivo es desprenderse de cerca de 30 bienes que no tienen una finalidad para optimizar el recurso y financiar otras actividades vinculadas a través del Fondo Digebire.
Todo surge de la administración de bienes (inmuebles y terrenos) que quedaron bajo la órbita de la Dirección de Administración de Activos ex Bancos Oficiales (DAABO), que quedaron como saldo del ex Banco Mendoza y de Previsión Social. Esos inmuebles quedaron bajo la órbita de la -ahora- Dirección de Gestión de Bienes Registrables del Estado (Digebire), el ente que los tiene a cargo y lleva adelante el plan.
Cuando aún era la DAABO, ya se habían realizado subastas: por ejemplo en el 2024, con tres campos rurales en Luján, Rivadavia y San Carlos; e inmuebles en otros departamentos con anterioridad.
Recientemente, la Digebire vendió por 450 mil dólares un piso ubicado en el microcentro de la Ciudad de Buenos Aires (Retiro) que tenía una deuda por el pago de expensas, tasas y servicios, de aproximadamente 20 mil dólares. El comprador, la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral (Comarb), se hará cargo de esas deuda en el marco de la operación. Será abonando un anticipo de 90 mil dólares y cuatro cuotas de otros 90 mil dólares cada una.

Ahora, entregó a la subasta pública un departamento ubicado en calle Coronel Plaza al 572 de Capital que había adquirido en 1980 y ya había pasado por otros intentos de remate.
El titular de la Digebire, Ramiro Canet, confirmó a El Sol que son aproximadamente 30 los inmuebles que ya están listos para sacar a la venta en el corto plazo, por lo que las subastan continuarán. Ya hay una ley que los autoriza. Incluye casas de pocos metros cuadrados hasta campos grandes en la localidad de Jaime Prats, en San Rafael.
El objetivo de este plan es ordenar los inmuebles que recibió la Digebire de la DAABO. Por un lado, los que no se usan y pretenden vender; por otro, los que ya fueron otorgados a otros organismos y están en uso. Sobre estos últimos, lo que están haciendo es afectar su titularidad directamente al organismo que lo está usando. “Hay uno que lo está usando el Poder Judicial y pronto vamos a hacer la donación“, señaló.
En cuanto a la generación de pasivos sobre esos inmuebles, como sucedió con el piso en Buenos Aires que tenía deudas por expensas, servicio de luz y ABL (las tasas de la Ciudad de Buenos Aires), Canet contó que no se han generado grandes deudas con los actuales inmuebles, pero que aún así buscan acelerar esas ventas para evitarlas.
Al respecto de ese inmueble en Buenos Aires, donde funcionaba una oficina de pagos y que luego fue devuelto a Mendoza, señaló que es la única propiedad que le quedaba a la provincia fuera de su territorio, en desuso. La restante es donde funciona actualmente la Casa de Mendoza, que está ubicada en Callao, entre Lavalle y Corrientes.
En cuanto a dónde va destinado el dinero que administra el Fondo Digebire, que se nutre de estas ventas, el funcionario aseguró que hay dos grandes objetivos. Por un lado sostener los operativos regionales mediante los cuales aplican los programas de regularización dominial que hacen en todos los departamentos. Y, por otro, para los proyectos de desarrollo productivo en el marco de la Ley 9.631. “Esos operativos regionales lo pagamos con estos fondos y también hacemos mensuras que salen de esos fondos“, reconoció Canet.
