Un grupo de chicas había organizado una salida para disfrutar del paisaje en Potrerillos y compartir un vino, pero en el momento justo apareció el imprevisto: nadie había llevado sacacorchos. Lejos de suspender el plan, una de ellas decidió improvisar y encontrar una solución en plena montaña.
Sin vergüenza, la joven comenzó a gritar hacia el otro lado del dique para preguntar si alguien tenía un destapador para prestarles. La respuesta afirmativa no tardó en llegar y, sin dudarlo, se lanzó a cruzar para encontrarse con otro mendocino y lograr, finalmente, abrir la botella.
Toda la escena quedó registrada en video y fue acompañada por la frase “Todo sea por tomarse un vinito”, un detalle que terminó de conquistar a los usuarios. En pocas horas, la publicación sumó comentarios y compartidos por lo identificable de la situación.
La secuencia, espontánea y descontracturada, se convirtió en una de esas anécdotas simples que resumen un clásico plan mendocino: amigos, Potrerillos y vino, incluso cuando algo sale mal.
El video llegó a manos del influencer español Roberto Martín (@2marsal2 en Instagram), que los compartió y viralizó.
