Los bonos en dólares volvieron a mostrar un fuerte dinamismo en Wall Street y extendieron las subas iniciadas tras el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre el regreso de la Argentina a los mercados internacionales de deuda. La confirmación de una nueva emisión a cuatro años, con tasa del 6,5%, reconfiguró las expectativas de los inversores y generó un marcado descenso del riesgo país, que retrocede hacia la zona de los 622 puntos básicos.
El movimiento más destacado se observó en los Globales, que avanzaron hasta 1%, encabezados por el Global 2046, seguido por los títulos con vencimiento en 2038 y 2035.
La reacción inmediata está vinculada al impacto que tendrá la nueva colocación —un bono bullet bajo legislación argentina y con cupón atractivo— en la curva soberana. Firmas del mercado, como Adcap Grupo Financiero, destacaron que el rendimiento ofrecido mejora la posición relativa frente a los bonos reestructurados durante la gestión de Martín Guzmán, lo que para muchos operadores lo convierte en una alternativa competitiva dentro del universo argentino.
Caputo explicó que la emisión permitirá cubrir “parcialmente” el vencimiento de enero, mientras que el resto se financiará con líneas REPO y fuentes adicionales aún no reveladas. La lectura del mercado es que el Gobierno buscará una colocación de magnitud, evitando un tamaño demasiado ajustado que encarezca el rendimiento. Analistas advierten que, frente a la alternativa del REPO, un monto mayor en bonos podría resultar más eficiente, siempre que la demanda acompañe.
El clima positivo también se trasladó a la renta variable. En Wall Street, los ADRs de empresas argentinas avanzaron hasta 4%, con Grupo Supervielle liderando las subas. En el Merval, el índice de BYMA opera con una mejora moderada de 0,3% y se ubica en 3.138.523 puntos. Medido en dólares, el panel trepa 0,7% y alcanza los 2.086 puntos. Entre las acciones líderes, se destacan los avances de Transener (+4,5%), Metrogas (+2,6%) e Irsa (+2,2%).
La reacción sincronizada entre renta fija y variable evidencia que la nueva estrategia financiera del Gobierno —basada en recuperar acceso al crédito sin comprometer reservas— logró un primer guiño del mercado. Sin embargo, analistas sostienen que la sostenibilidad dependerá de la continuidad del programa macroeconómico y de la capacidad de renovar vencimientos sin elevar el riesgo de corto plazo. De momento, la respuesta fue contundente: más demanda por bonos, subas en acciones y una nueva baja del riesgo país.
