Durante una entrevista en el streaming Choco TV, el neurólogo Andrés Barboza abordó uno de los temas más fascinantes y complejos de la neurociencia: el amor y las conexiones emocionales. Según explicó, nuestro cerebro tiene la capacidad de generar vínculos afectivos intensos con más de una persona, aunque no sea lo más común.
“Es difícil enamorarse de dos personas, pero no imposible”, aseguró Barboza, al analizar los procesos químicos y emocionales que se activan durante el enamoramiento.
Deportivo Maipú sumó un punto valioso en Paraná, pero se quedó con ganas de más
En un duelo directo por la zona baja que tuvo de todo menos el gol, Deportivo Maipú empató sin tantos frente a Patronato en el Estadio Presbítero Bartolomé Grella. Pese al marcador cerrado, el equipo mendocino mostró una cara competitiva, protagonismo…
El especialista señaló que el amor romántico está profundamente ligado a la liberación de dopamina, oxitocina y serotonina, neurotransmisores que generan placer, apego y bienestar. Sin embargo, la forma en que cada individuo vive y expresa esos sentimientos varía según su historia personal, sus experiencias previas y su contexto emocional.
Qué dice la neurociencia del amor
Barboza explicó que el cerebro no distingue entre un “amor correcto” o “incorrecto” desde el punto de vista moral, sino que responde a estímulos que activan las mismas zonas cerebrales relacionadas con la recompensa y la motivación. “El enamoramiento no siempre es racional. Nuestro cerebro puede conectar con distintas personas a distintos niveles”, agregó el neurólogo, subrayando que las emociones no siguen reglas fijas ni previsibles.
El desafío de los vínculos
El especialista también reflexionó sobre cómo los cambios sociales, las redes y las nuevas formas de relación modifican la manera en que las personas se vinculan afectivamente. En este contexto, la neurociencia aporta herramientas para entender mejor los procesos emocionales, sin juzgar, pero sí promoviendo vínculos más saludables y conscientes.
