Boca Juniors atraviesa un doloroso momento tras la muerte del entrenador del plantel profesional, Miguel Ángel Russo, quien dejó un legado imborrable en el fútbol argentino. El entrenador luchó durante ocho años contra el cáncer y había sufrido recaídas en las últimas semanas, situación que motivó internaciones hospitalarias primero y finalmente domiciliaria.

La Reserva de Boca Juniors se encontraba disputando un encuentro oficial ante Belgrano de Córdoba cuando se confirmó la triste noticia del fallecimiento de Miguelo. Automáticamente, el árbitro del encuentro suspendió el partido tras el diálogo entre los entrenadores.

Video: el momento en el que suspendieron la reserva de Boca por la muerte de Russo

El legado de Miguel Ángel Russo, uno de los hombres más queridos del fútbol argentino en el pasado reciente

Miguel Ángel Russo nació el 9 de abril de 1956 en Lanús, provincia de Buenos Aires. Se formó futbolísticamente en Estudiantes de La Plata, club en el que desarrolló toda su carrera como jugador profesional hasta retirarse en 1988. Durante su etapa como mediocampista jugó más de 400 partidos oficiales, marcó 11 goles, y obtuvo dos títulos con Estudiantes: el Metropolitano de 1982 y el Nacional de 1983.

Al poco tiempo de colgar los botines, Russo inició su carrera como director técnico. Su primera experiencia fue en 1989 en Lanús. También pasó por distintos clubes de Argentina como Estudiantes, Vélez, Rosario Central, Colón, Racing, San Lorenzo y Los Andes, con varios ciclos en algunos. Sus principales logros los obtuvo como entrenador de Boca Juniors.

Además del fútbol argentino, Russo tuvo pasos por el exterior: Universidad de Chile, Salamanca en España, Monarcas Morelia en México, Millonarios en Colombia, Alianza Lima en Perú, Cerro Porteño en Paraguay y Al-Nassr en Arabia Saudita.

El palmarés de Russo como entrenador es impresionante: tres ascensos con Lanús, Estudiantes de La Plata y Rosario Central. Campeón en Primera con Vélez, Rosario Central y Boca (dos veces). Y campeón de la Copa Libertadores 2007 con Boca, en lo que fue el mayor lauro de su carrera. También fue campeón con Millonarios de Colombia en la liga cafetera.