El viernes a la tarde, precisamente a las 19.40, un policía dejó su auto estacionado cerca del supermercado Carrefour Express de calle Sáenz Peña, en Luján. Necesitaba hacer algunas compras. Cuando volvió, encontró su Honda Civic abierto y vacío: le habían sustraído su arma reglamentaria, una mochila, documentos y hasta un par de zapatillas blancas Nike Jordan. El autor del robo había utilizado un inhibidor de alarmas. Luego de la denuncia correspondiente, detectaron que las cámaras de seguridad registraron a un hombre que se movía con rapidez, y un Chevrolet Prisma gris oscuro que lo esperaba a pocos metros, tal como se aprecia en las imágenes a las que accedió este diario.
Tres días después, ese mismo rodado volvió a cruzarse en el camino del miembro de la fuerza. Fue este lunes después de las 10, mientras el efectivo -de civil y con destino en la Unidad de Protección para Niños y Adolescentes (UPANAs)- hacía unas compras en el centro de Luján.
Lo reconoció al instante: el color y el modelo fueron las principales coincidencias. Decidió seguirlo, con la idea de confirmar si se trataba del mismo vehículo que había visto en las imágenes de las cámaras que captaron al malviviente que había actuado el viernes por la tarde.
Un policía baleó a un hombre en Luján tras reconocerlo como autor del robo de su arma y quedó aprehendido
Un hombre quedó gravemente herido la mañana de este lunes luego de recibir un disparo en la cabeza por parte de un efectivo policial en Luján. El hecho de sangre ocurrió este lunes en calle Azcuénaga, cerca de un corralón ubicado…
El policía observó que un hombre caminaba entre autos estacionados en la zona de calles Libertad y Azcuénaga, en el centro departamental, al parecer revisando puertas, como quien busca un descuido. El mismo modus operandi. Dio la voz de alto y se identificó como efectivo, relataron fuentes del caso. El sospechoso lo miró, subió de golpe al Prisma e intentó escapar a toda velocidad. Entonces el efectivo desenfundó su arma y comenzó a disparar, sostiene el caso revelado por El Sol.
Uno de los proyectiles, que sería calibre 9 milímetros, impactó en la cabeza del conductor, que perdió el control del volante aproximadamente a los 70 metros, chocando y volcando por la velocidad que llevaba. En total, accionó la pistola ocho veces. Todos dieron en el vehículo. El efectivo dijo que el conductor no estaba solo.
El herido fue identificado inicialmente como Federico Rubén García, de 37 años y con domicilios en Guaymallén y Luján, un hombre con antecedentes por amenazas en contexto de violencia de género, encubrimiento y robo (condenado en esos casos en el 2017, 2022 y 2024), además de haber sido investigado en una causa por drogas en el 2009.


Cuando personal policial y los médicos llegaron a la escena, García estaba inconsciente, con un disparo alojado en el cráneo. Lo trasladaron de urgencia al Hospital Central, donde la tarde de este lunes permanecía internado en grave estado. Entre los objetos que llevaba puestos, las fuentes notaron un detalle: las mismas zapatillas blancas que el policía había denunciado como robadas el viernes.
El Chevrolet Prisma gris oscuro, en tanto, figuraba a nombre de su pareja, aunque García presentaba autorización para conducirlo. Esa coincidencia terminó de cerrar inicialmente el círculo que el efectivo había intentado reconstruir desde el robo.
En el lugar trabajó personal de Investigaciones y Policía Científica. El fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello encabezó la instrucción en la escena y dispuso la aprehensión del policía, para determinar si actuó en legítima defensa, si hubo exceso en el uso de la fuerza u homicidio agravado. También ordenó el secuestro de las armas y el análisis de las cámaras cercanas al corralón donde ocurrió el tiroteo.
Todo este combo de pruebas, más la declaración testimonial del miembro de la fuerza, serán determinantes para definir su futuro procesal. Por lo que relataron las fuentes, el diagnóstico de García revestía gravedad, ya que pasadas las 15.30 se encontraba en estado crítico.
