Vestía sombrero de cowboy, es cristiano evangélico declarado y se hacía pasar por policía. Estos son los primeros datos e imágenes de Vance Boelter, el hombre de 57 años que asesinó a balazos a la presidenta de la Cámara de Representantes de Minnesota, Melissa Hortman, al esposo de ésta, e hirió de gravedad a otro legislador demócrata, John Hoffman.
Ahora, el principal sospechoso del atentado político que sacudió a Estados Unidos en un momento de tensión por las redadas migratorias de la administración Trump es buscado intensamente por las autoridades.
La reconstrucción de la Policía da cuenta de que el hombre se hacía pasar por un agente de la ley, pero trabajaba en una empresa de seguridad que anunciaba una flota de “vehículos tipo policial” y otros equipos.
The FBI offers a reward of up to $50,000 for info leading to the arrest and conviction of Vance L. Boelter, suspected of shooting two Minnesota lawmakers and their spouses at their residences on June 14, 2025: https://t.co/XjawGOt5lq pic.twitter.com/tZ9RE97OHk
— FBI Most Wanted (@FBIMostWanted) June 14, 2025
Por lo pronto, se sabe que trabajó como director de patrullas de seguridad para Praetorian Guard Security Services, que ofrece “patrullas armadas aleatorias” a sus clientes. La empesa figura en su domicilio y, según el sitio web de la firma, contaban con vehículos “que usan muchos departamentos de policía en EE.UU. Actualmente usamos Ford Explorer Utility Vehicles”.
Además del doble asesinato y del doble intento de asesinato -además de Hoffman, también hirió a la esposa de éste-, Boelter ha dejado una lista de objetivos con decenas de nombres, según informó la CNN, en el interior de su vehículo.
La mayoría de los nombres están vinculados al Partido Demócrata, a Planned Parenthood o al movimiento por el derecho al aborto. También había panfletos anti-Trump, por lo que se teme que también haya querido atacar este tipo de manifestaciones que se dieron el sábado en Estados Unidos.
Cuando la Policía llegó a la casa de los Hortman, Boelter disparó contra los uniformados y logró escapar. Pero dejó un vehículo que, en apariencia, sería policial en el ingreso a la vivienda.
Mientras el gobernador Tim Walz sostuvo que el ataque fue “un asesinato político”, la Policía todavía investiga los motivos del ataque. Las personas que lo conocen están sorprendidas de que lo relacionen con los hechos de violencia.
Por el momento, la única vinculación política entre Boelter y Hoffman es que, en 2019, compartieron una junta estatal designada por el gobernador Walz, conformada por empresarios que recomiendan políticas al gobierno.
