Musk y Trump.

A diez meses de las elecciones presidenciales, la tensión entre Elon Musk y Donald Trump llegó a un punto crítico. El reconocido magnate arremetió con dureza contra la nueva ley fiscal republicana impulsada por el actual presidente de Estados Unidos, calificándola como una “abominación repugnante” y alertando sobre su impacto en el déficit y la desigualdad social.

El enfrentamiento estalló justo después de que Musk se mostrara cordial durante una visita a la Casa Blanca. Sin embargo, el empresario usó su red social X para lanzar un ataque sin precedentes contra el proyecto legislativo promovido por Trump y aprobado ya en la Cámara de Representantes.

“Lo siento, pero ya no aguanto más. Este proyecto de ley del Congreso, enorme, escandaloso y repleto de gastos superfluos, es una abominación repugnante. Qué vergüenza para quienes lo han votado: saben que han hecho mal. Lo saben”, escribió Musk en su cuenta oficial.

Qué busca la medida

Conocida informalmente como la BBB (Big Beautiful Bill), la ley busca extender los recortes fiscales de 2017 que beneficiaron principalmente a las grandes empresas y a los sectores de mayores ingresos. También propone nuevas exenciones fiscales como la eliminación de impuestos sobre propinas y pagos extraordinarios, promesas de campaña de Trump.

Pero los beneficios tienen un alto costo: para financiar estas reducciones, la norma plantea recortes drásticos en ayudas alimentarias, becas y prestaciones sanitarias, lo que ha generado rechazo incluso entre algunos legisladores republicanos.

Déficit y deuda

La Oficina Presupuestaria del Congreso estima que la ley aumentará el déficit en 3,8 billones de dólares en 10 años, mientras que el Budget Lab de Yale proyecta que, si se hacen permanentes las disposiciones temporales, el costo total entre 2025 y 2055 será de 23,7 billones de dólares. Ese escenario podría llevar la deuda pública de EE. UU. al 200% del PBI, un nivel comparable solo con países como Sudán o Japón.