Valentín tiene 4 años. Cuando tenía 2, fue sometido a una cirugía para concretar un trasplante hepático, pero las cosas no salieron según lo esperado. Durante la intervención, el pequeño mendocino sufrió hipoxia e isquemia cerebral, lo que derivó en parálisis cerebral.
Buscando alternativas que mejoren su calidad de vida, su mamá, Karem, encontró un tratamiento en México que podría derivar en significativos avances en la salud de Valu, como recuperar aspectos relacionados a la visión, la deglución (hoy se alimenta por botón gástrico), y su movimiento corporal.
Si bien el niño ya fue confirmado como apto para el tratamiento, el mismo es muy costoso. Por ello, la familia inició una campaña solidaria para recolectar el dinero que necesitan y, en noviembre, poder estar en Monterrey.
El antes y después en la vida de Valentín
Valu tenía 2 años y sufría atresias de vías biliares, una enfermedad congénita por la cual necesitaba una trasplante de hígado. Con su mamá como donante, y sin saber que aquella operación cambiaría la vida de la familia para siempre, viajaron a Buenos Aires para concretar la operación.
9 de mayo de 2023. Durante el proceso quirúrgico, el niño sufrió un infarto cardiorrespiratorio y estuvo más de media hora sin signos vitales. Esto le provocó una hipoxia e isquemia cerebral, es decir, no llegaba suficiente sangre y oxígeno a su cerebro. Finalmente, los médicos lograron estabilizarlo y finalizar el trasplante, pero los daños ya eran irreversibles; Valentín tenía parálisis cerebral.

“Valu antes jugaba, corría, saltaba, bailaba. Cuando nos fuimos a Buenos Aires, me fui con una esperanza de salvarle la vida por su trasplante y me volví con una mochila enorme y una nueva vida, había que empezar de cero. Nos cambió la vida totalmente, pero siempre veía las ganas que le pone, de luchar, de vivir“, expresó Karem a El Sol.

“Los médicos nos habían dicho que Valu no iba a poder hacer nada, que iba a quedar en una camita sin poder moverse, sin poder hacer absolutamente nada. Yo como mamá nunca perdí la fe. Lo llevamos a centros de rehabilitación, a que haga ejercicios, y al día de hoy , si bien no puede caminar y no logra sentarse solito, tiene un montón de movimientos que pensábamos que no iba a tener y un montón de estímulos que va recuperando“, agregó.
Una luz de esperanza
“Los dos hemisferios de Lucca” es una historia de vida real, adaptada a una película, que narra la búsqueda de una madre argentina que lucha por encontrar un tratamiento para su hijo que nació con parálisis cerebral.
Este fue el puntapié para Karem. Tras ver el film, contactó a la mamá de Lucca, una mujer cordobesa, quien le pasó todos los datos sobre aquel tratamiento, que según le expresó, es “efectivo, funciona muchísimo”.
Cytroton es un dispositivo que utiliza resonancias magnéticas para regenerar tejidos dañados. Esta máquina está Monterrey, México.

“Empecé a contactarme con el Centro de México. Nos responden, nos hacen una entrevista por videollamada y nos piden videos de Valu, diarios y entrevistas. Hacemos todo el procedimiento y después nos llegó un mail de confirmación de que estaba apto para el tratamiento“, indicó Karem.
El tratamiento dura 28 días, y todas las jornadas, en un mismo horario, ingresan al pequeño a la máquina, tratando de que las neuronas vuelvan a reconectar para que puedan realizar la actividades que no realiza como deglución, caminar, hablar.
“No es que se va a ir el daño neurológico que tiene, pero sí hace que las neuronas se conecten como para lograr recuperar un poco más su movimiento y su parte motora”, sumó la mujer.
La campaña solidaria
La fecha de inicio del tratamiento está estipulada para noviembre de este año. Por ello, teniendo en cuenta que el procedimiento es muy costoso, la familia empezó una campaña para recolectar dinero.
“Valu tiene dos hemisferios dañados, el derecho y el izquierdo. Lo primero que me dicen ellos que puede llegar a recuperar es la parte de la visión. La parte de la deglución también. Dicen que la fuerza que él tiene en sus piernas y sus movimientos, pueden lograr que él salga caminando con un andador“, explicó la madre.
Además, agregó que una vez que finalice el procedimiento, el pequeño tendrá que seguir con sus terapias para fortalecer lo que logró y seguir entrenado el cerebro.
Actualmente, Valentín recibe terapia a diario y está conectado a una máquina que lo ayuda a respirar todas las noches. No puede hablar, pero su mamá cuenta que se expresa con su carita, y día a día va logrando grandes avances como sostener su tronco y su cabeza por más de dos minutos solo.
“En la última internación que tuvimos en noviembre, fue la quinta vez que los médicos me dijeron Valu no iba a sobrevivir. Pero él sale y sigue adelante. Entonces, ante esa fuerza que él tiene, así yo tenga que mover cielo y tierra para que ese tratamiento le pueda cambiar un poquito su calidad de vida, yo no quiero parar hasta lograrlo, sinceramente“, concluyó Karem.
Aquellas personas interesadas en ayudar a Valentín pueden hacerlo a través del alias todosporvalu2, a nombre de Alejandra Beatriz Marín.
