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El cepo cambiario es un símbolo de la economía argentina reciente: necesario para algunos, distorsivo para otros. Se trata de una serie de restricciones al acceso al dólar, que se aplican en el país desde 2011 con el objetivo de controlar la salida de divisas del país y evitar la especulación. 

Desde el lunes 14 de abril será levantado, según anunció este viernes el ministro Luis Caputo.

Según el libro “Control de Cambio en la Argentina”, de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), las restricciones a los movimientos de capital han sido una constante en la historia argentina, con excepciones durante períodos como la Convertibilidad de los ’90.

Analizando los distintos períodos desde la década del ’30 hasta la actualidad, hubo múltiples instancias en las que se implementaron medidas de control de cambio. Estas medidas estuvieron presentes durante gobiernos de distintas orientaciones políticas.

En la historia reciente, dos de los períodos más destacados de cepo cambiario fueron durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, entre 2011 y 2015, y bajo el gobierno de Mauricio Macri, desde septiembre de 2019 hasta la actualidad. En ambos casos, estas medidas se adoptaron como respuesta a crisis económicas y financieras que afectaban al país.

Qué es el cepo cambiario y qué impacto tuvo

En Argentina, hablar de dólar es hablar de estabilidad, ahorro y hasta identidad económica. Desde hace más de una década, el cepo cambiario —nombre coloquial para las restricciones a la compra y acceso de divisas— fue una herramienta central en la política económica del país.

La medida un impacto significativo en la economía argentina:

  • Dificultó el acceso a las divisas extranjeras para las empresas, lo que redujo la inversión y la producción.
  • Aumentó el costo de vida para los argentinos, ya que generó una escasez de dólares y ha elevado el precio de los bienes importados.

Las restricciones del cepo cambiario incluyen:

  • Limitaciones a la compra de dólares por parte de personas físicas y jurídicas.
  • Autorización previa para la compra de dólares para viajes al exterior.
  • Limitaciones a la venta de dólares por parte de las empresas.

Con múltiples formas y medidas, el cepo evolucionó desde controles totales a mecanismos impositivos y permisos administrados.

En esta nota, repasamos su historia reciente: desde su renacimiento en 2011 hasta los últimos anuncios del gobierno de Javier Milei.

El cepo con CFK

El cepo cambiario volvió a instrumentarse a fines de octubre de 2011, pocos días después de que Cristina Kirchner fuera reelegida como presidenta para un segundo mandato, con el 54% de los votos.

En ese momento, el Gobierno nacional impuso las primeras restricciones formales al mercado de cambios, exigiendo autorización de la AFIP, que revisaba la situación patrimonial de quien pretendía adquirir divisas y que no mantuviese deudas impositivas.

A partir de allí, las medidas se acumularon:

  • 2012: se prohíbe el atesoramiento y se restringe el acceso a divisas para viajes y transferencias al exterior.
  • 2013: se aplican recargos del 20% y luego del 35% sobre compras con tarjeta en el exterior.
  • 2014: se flexibiliza brevemente el acceso, pero con cupos y condiciones.

Estas decisiones buscaban contener la presión sobre el Banco Central, pero generaron un mercado paralelo cada vez más activo: el dólar blue.

Macri elimina el cepo, pero su regreso no tarda

Con la asunción de Mauricio Macri en diciembre de 2015, una de sus primeras medidas fue levantar el cepo cambiario. Durante algunos años, el mercado funcionó sin grandes restricciones.

Sin embargo, tras la crisis cambiaria de 2018 y la derrota electoral en las PASO de 2019, el cepo volvió con fuerza:

  • Agosto 2019: límite mensual de compra de U$S 10.000.
  • Octubre 2019: nuevo límite de U$S 200 mensuales por persona (U$S 100 en efectivo).

La transición entre gobiernos ya se producía bajo un régimen de control cambiario más rígido.

Con Fernández, el cepo se endurece

Con la llegada de Alberto Fernández al poder, el cepo se profundizó:

  • Diciembre 2019: se implementa el Impuesto PAIS (30%) sobre compras en dólares.
  • Septiembre 2020: se agrega una percepción del 35% a cuenta de Ganancias y Bienes Personales.
  • Se mantiene el tope mensual de U$S 200, incluyendo todas las operaciones: ahorro, tarjeta, turismo, etc.

El acceso al dólar oficial se volvió limitado y costoso, dando aún más protagonismo al mercado paralelo y al “dólar MEP” o “CCL”, utilizados por empresas y grandes inversores.

Milei y el principio del fin del cepo

La llegada de Javier Milei a la Casa Rosada en 2023 marcó un cambio de enfoque. Con un fuerte ajuste fiscal y un nuevo acuerdo con el FMI, el gobierno anunció medidas para desarmar el cepo gradualmente:

  • Noviembre 2024: se flexibiliza el acceso para importadores y pago de fletes internacionales.
  • Abril 2025: Argentina firma un acuerdo técnico con el FMI por U$S 20.000 millones. Inmediatamente el gobierno anunció su plan para levantar las restricciones cambiarias, con respaldo de reservas y reformas estructurales.

Como en casi todo en la historia económica del país, el desenlace dependerá de múltiples factores: reservas, inflación, confianza y, por supuesto, política.

¿Qué impacto tuvo el cepo cambiario?

El cepo tiene efectos múltiples:

  • Ahogo al ahorro en dólares: limita las opciones de los pequeños inversores.
  • Diferencial de tipo de cambio: distorsiona precios e incentiva maniobras de arbitraje.
  • Restricciones a empresas: complica importaciones y pagos al exterior.
  • Pérdida de confianza: genera incertidumbre y alimenta expectativas de devaluación.

Al mismo tiempo, su defensa se basa en que evita una salida masiva de reservas y protege el mercado interno frente a shocks externos.