La víctima está internada en el Hospital Central.

Un hombre de 53 años se encuentra internado en grave estado en el Hospital Central luego de que le incrustaran un caño de importante tamaño en la cabeza durante la tarde del lunes en una casa Guaymallén. El pronóstico de los médicos este martes no era alentador y su vida continuaba en riesgo.

En un principio, se creyó que la agresión había ocurrido en medio de una pelea con desconocidos que consumían bebidas alcohólicas en la vereda de su casa y escuchaban música a todo volumen. Sin embargo, con el correr de las horas, familiares de la víctima declararon en la causa y aportaron datos esclarecedores para la investigación: señalaron a un hermano del herido como el verdadero atacante.

La causa, que quedó en manos de la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos, se inició cerca de las 17.45 del lunes en una propiedad ubicada en la calle Pedro B. Palacios esquina Juan Pringles, en el distrito de San José, tal como reveló El Sol.

Según la primera versión del caso, Claudio Fabián Bustos Donoso, quien es conocido como Cayo, relató a los primeros policías que llegaron a la escena que estaba en su domicilio cuando escuchó disturbios en la vereda.

Al salir a llamarles la atención a los individuos que bebían alcohol en la calle, se desató una discusión y, en ese contexto, uno de ellos le arrojó un caño de metal que impactó en su frente. La víctima se replegó dentro de la casa hasta la llegada de su padre, quien llamó al 911 para pedir ayuda. Sin embargo, esa hipótesis se fue diluyendo con el paso de las horas, cuando los testigos comenzaron a hablar en la causa y apuntaron a un miembro de la propia familia.

Efectivos de la Comisaría 25ª y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) arribaron al lugar minutos después. Bustos Donoso fue hallado recostado en una cama del comedor con un objeto metálico macizo incrustado en la parte frontal de su cabeza. Todavía consciente, presentaba pulso estable y respiración normal, determinaron los médicos que tuvieron el primer contacto.

Fue trasladado de urgencia al Hospital Central en la ambulancia, donde los profesionales diagnosticaron una grave herida en la frente. El elemento se encontraba incrustado poco más de 4 centímetros en el cráneo y presentó hemorragia cerebral, quedando alojado en Terapia Intensiva luego de una intervención quirúrgica.

Después de que el Ministerio Público iniciara las actuaciones de rigor y la Policía Científica los peritajes en la escena, trabajando además sobre el hierro secuestrado, una nueva versión del ataque comenzó a tomar fuerza.

Testigos que estuvieron en la escena -familiares de la víctima- declararon ante los investigadores y revelaron que el golpe no había sido producto de una disputa con desconocidos en la calle como inicialmente había dicho la víctima para evitar conflictos, sino que el principal sospechoso era un hermano.

A raíz de estos testimonios, la fiscal de Instrucción e Investigaciones redireccionaron la pesquisa y comenzaron a trabajar en la hipótesis de un conflicto entre los hermanos, buscando al sospechoso para que responda por el hecho. A pesar de los trabajos de los policías, el sujeto no había sido capturado este martes.