El Gobierno nacional confirmó la eliminación de retenciones a las economías regionales este jueves, sumado a la baja de los derechos de exportación para la soja, el trigo y otros cultivos hasta junio. Si bien era una medida esperada por el campo argentino, el impacto en Mendoza fue relativo, ya que el vino estaba exento de pagar derechos de exportación desde 2023.

El ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, consideró que el anuncio de Luis Caputo está orientado a productos como la soja, el trigo, el maíz, la harina, la cebada y el girasol. En tanto, el vino embotellado se encontraba libre de pagar tributos desde la gestión de Sergio Massa.

En plena campaña electoral en septiembre de aquel año, el entonces ministro de Economía y candidato a presidencia anunció que la vitivinicultura, junto a otros productos de economías regionales, dejarían de pagar el 8% para quedar en 0%.

Pero la medida fue posteriormente refrendada en enero de 2024, cuando estaba en negociación la llamada Ley Ómnibus que propuso en ese momento Javier Milei. Como parte de la negociación, Nación impulsaba una suba de las retenciones. Finalmente, todo quedó cero.

Qué producto todavía paga retenciones

Ahora, la principal duda en el Ejecutivo provincial pasa por saber qué pasará con el “ácido tartárico”, que es el único producto que hasta el momento sigue pagando impuestos por su comercialización al exterior.

El ácido tartárico es un ácido orgánico que se encuentra en frutas como la uva, entre otras. Es un compuesto cristalino de color blanco que se usa en la industria alimenticia y cosmética.

Vargas Arizu espera que el Palacio de Hacienda a cargo de Caputo le “confirme” si elimina o no esta retención al derivo de la uva. 

“El efecto en la provincia será positivo, pero no de manera directa. Hace meses que el vino embotellado no paga impuestos y en ese aspecto no se genera ninguna modificación, salvo que también se quite la presión que aún sigue impactando en el ácido tartárico”, informó. 

La Provincia de Mendoza representa el 4% de la economía del país, lo que para Vargas Arizu entiende que si se produce un beneficio para la Argentina, se generará el mismo efecto a nivel local. Para el empresario bodeguero, la zona más favorecida por la medida será la Pampa húmeda, que venía exigiendo la baja de las retenciones. 

“Este tipo de medidas hacen que el país gane credibilidad y eso se traslada a los inversionistas. Sobre en un mercado que se rige en cuanto a las expectativas y realidades que una economía pueda presentar”, sentenció el funcionario provincial. 

Las acciones que se vienen dando tiene como objetivo la finalización del cepo. Vargas Arizu calcula que esto se puede dar en el “corto plazo” a este ritmo.

Crítica a los retenciones 

Con todo, Vargas Arizu dejó en claro que aún queda mucho “camino por recorrer” con lo que se conoce como el “plan de baja de impuestos distorsivos”. Existen productos, ya sea en Mendoza como en otras actividades regionales, que siguen manteniendo aranceles “caros” a la hora de su exportación, lo que atrae un efecto de “estancamiento” nacional.  

El ministro criticó la faceta exportadora de Argentina, al indicar que es el único país en el mundo donde se pagan impuestos. Incluso, el funcionario apuntó contra las retenciones al definirlas como una medida de los “gobiernos populistas”.

Con los nuevos anuncios, se bajarán en forma temporaria desde el lunes hasta junio las retenciones a los principales cultivos como la soja (poroto), que pasará del 33 al 26% y sus derivados que bajarán del 31 al 24,5%. Por último, también se reducirán los derechos para la exportación para el trigo (12 a 9,5%), la cebada (12 a 9,5%), el maíz (12 a 9,5%), el girasol (7 a 5,5%) y el sorgo (12 a 9,5%).