El sitio norteamericano especializado en el estudio de vuelos internacionales Turbli presentó un informe en el que asegura que la ruta aérea que conecta Mendoza con Santiago de Chile es la que más turbulencias registra en todo el mundo. No obstante, los datos generaron dudas entre pilotos y meteorólogos.
Aunque el viaje en avión de Mendoza a Santiago apenas tiene una duración aproximada de menos de una hora (con una distancia de 196 kilómetros), la web lo señaló por sobre otras experiencias aeronáuticas por las condiciones que supone la cordillera de Los Andes, sumadas con otros factores meteorológicos.
La puntuación promedio de turbulencias que Turbli le otorgó al vuelo transandino fue de 24,684. De esta manera, superó ampliamente al vuelo entre Córdoba y la capital chilena (20.214).
Mendoza vuelve a aparecer en el top 4, con sus conexiones con Salta y Bariloche.

Este sitio compartió otros datos relevantes. El Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez de Santiago, por ejemplo, es la base aérea comercial con mayor promedio de turbulencias registradas. Lo sigue el Aeropuerto Internacional El Plumerillo, en Mendoza.
Por qué habría más turbulencias
El cruce aéreo de la cordillera de Los Andes supone condiciones anormales por la gran elevación que afecta directamente a los vientos, que chocan de lleno de forma perpendicular, lo que lleva a que estos puedan cambiar de dirección, volviendo el trayecto mucho más inestable, según indicaron los especialistas en meteorología.
Fernando Jara, meteorólogo mendocino con un amplio conocimiento en la rama aeronáutica de esta ciencia, explicó que la desviación de estos vientos, que viajan a gran velocidad desde el océano Pacífico hacia la Argentina (es decir, de oeste a este), son los principales causantes de las severas turbulencias.
La vocera nacional del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Cindy Fernández, describió que, a partir de esta situación, en la cordillera los vientos se ven modificados “y esto genera turbulencias”.

Sin embargo, éste no es el único factor que lleva a la destacada cantidad y severidad de turbulencias a la que se enfrentan los vuelos diarios sobre la cordillera.
Según detalló Jara, las condiciones climáticas tienen un rol clave. Concretamente, destacó la aproximación del “frente frío“, las altas o bajas presiones atmosféricas y las vaguadas (aire cálido y húmedo que se extiende por una zona de baja presión atmosférica, ubicada entre dos de alta presión).
“La zona central de Argentina es una zona de frente, llegan los frentes fríos, los frentes fríos también suelen generar turbulencias y si los sumamos a la turbulencia generada por la cordillera, bueno, esta turbulencia se incrementa“, agregó Fernández.
Estos factores llevan a que el cruce andino se separe de condiciones similares que pueden encontrarse en otras partes del mundo, como en la cordillera asiática de Los Himalayas.
Incluso, este fenómeno se siente más al viajar desde el lado argentino hacia el chileno.
Cómo se hizo el estudio
En la web de Turbli se especificó qué métodos se utilizaron para conformar el ranking de vuelos más “tubulosos“, el cual se conforma desde 2022.
“Los rankings elaborados por Turbli se basan en un análisis estadístico y de big data, lo que los hace más fiables que los elaborados por los pilotos o pasajeros, ya que estos están sesgados en función de su experiencia específica”, dictó la página.
Sin embargo, los datos recolectados para este informe, y de donde se definen las clasificaciones, son pronósticos y -según se expuso- “no son 100% precisos”.
Dichas mediciones son sacadas de los datos de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos y de la Oficina Meteorológica del Reino Unido.
“Cada 6 horas, guardamos una captura instantánea de los niveles de presión superiores a 18, en todo el mundo. Al final del mes, los combinamos para derivar datos de cada mes y, finalmente, del año”.
Luego, se detalló cuáles fueron los más de 500 aeropuertos comerciales seleccionados alrededor de todo el mundo. Para dicha selección, la web relató que se eligió al menos un aeropuerto por país.
En el caso de la Argentina, se especificó que se seleccionaron varios aeropuertos en regiones consideradas “de alto nivel”.

Por último, se distinguió que “no se deben confundir las turbulencias y los vientos cruzados en la pista. Las turbulencias son relativamente homogéneas, lo que significa que, independientemente de la dirección del avión, se moverá con turbulencias al pasar por ellas”.
Los pilotos dudan
Como se explicó antes, este ranking de turbulencias se basa en pronósticos y no en reportes concisos. Esto debido a que no existe dispositivo que pueda medir de manera exacta estos fenómenos que se dan arriba del avión.
Así lo explicaron pilotos que han transitado este cruce. Entienden que, ya que hay una mayor cantidad de pronósticos en la zona de Los Andes, hay en consecuencia más turbulencias registradas por este estudio.
“Las turbulencias son un gran signo de pregunta para la aviación“, destacó un navegante al ser consultado por El Sol y que pidió reserva de su identidad.
Según su experiencia, el cruce entre Mendoza y Santiago no es especialmente turbulento. Aunque en ocasiones sí se han sentido fuertes turbulencias, en otros casos se realizó el viaje sin ninguna de estas.
Cruzando la Cordillera de los Andes.
— GaboAir (@GaboAir) January 23, 2022
Esto vemos desde el cockpit cuando vamos hacia Santiago de Chile, desde Buenos Aires o desde otro aeropuerto ubicado al Este de las montañas en esa latitud.
(Abro hilo ➡️) pic.twitter.com/8TLrjKR2wG
Por último, el experimentado piloto sostuvo que las empresas aeronáuticas “serias” siempre se asegurarán de que sus aviones pasen por las mejores rutas, tanto para el confort de sus pasajeros como para evitar posibles daños en sus aeronaves, por lo que buscarían que las turbulencias sean las menos posibles.
Por su parte, los meteorólogos consultados explicaron que los pronósticos con los que se elabora el estudio del sitio norteamericano, son justamente sacados de los informes obligatorios que los propios pilotos deben entregar tras pasar por una turbulencia, conocido como “Informe corte abreviado de las condiciones en el vuelo“.
Por este motivo, los meteorólogos entienden este como un dato concreto y no una observación.
