Equipos de investigación de Corea del Sur, Estados Unidos y especialistas de Boeing trabajan intensamente para determinar las causas del siniestro ocurrido el pasado domingo, cuando el vuelo 7C2216 de la aerolínea Jeju Air sufrió un trágico accidente en el Aeropuerto Internacional de Muan, dejando un saldo de 179 fallecidos y dos sobrevivientes.

La magnitud del desastre lo convierte en el peor accidente de aviación civil en la historia de Corea del Sur y el más grave registrado a nivel global en 2024.

Según informó el Ministerio de Transportes surcoreano, se han definido cronogramas, procedimientos y áreas de enfoque prioritarios.

Joo Jong Wan, jefe de política de aviación del ministerio, indicó que las operaciones en el aeropuerto permanecerán suspendidas al menos hasta el 7 de enero mientras se realizan las pericias en el lugar.

Entre las hipótesis iniciales, se evalúa un posible impacto con aves. Minutos antes del accidente, la torre de control del aeropuerto emitió una alerta por riesgo aviario, y el piloto realizó una llamada de emergencia.

El avión, un Boeing 737-800, aterrizó sin desplegar el tren de aterrizaje, lo que ocasionalmente se salió de la pista y chocó contra un muro antes de explotar.

Las cajas negras recuperadas, que incluyen la grabadora de voz de cabina (CVR) y la grabadora de datos de vuelo (FDR), serán clave en la investigación. No obstante, la FDR sufrió daños parciales, lo que podría demorar el análisis si se envía a laboratorios especializados de la NTSB en Estados Unidos.

Yonhap, la agencia estatal surcoreana, informó que la aeronave había realizado 13 vuelos en las 48 horas previas al accidente, incluyendo destinos internacionales como Beijing, Bangkok, Nagasaki y Taipéi.

Aunque la cifra ha despertado dudas sobre un posible uso excesivo, la secadora ha negado fallas en el mantenimiento de su flota. “El mantenimiento se realiza estrictamente según los horarios programados”, aseguró Song Kyung Hoon, representante de Jeju Air.

El equipo investigador, compuesto por especialistas de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) de Estados Unidos, la FAA, Boeing y la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación y Ferrocarril de Corea del Sur, también evaluará las operaciones de la conductora y las normativas de seguridad asociadas al Boeing 737-800.