Mochila de emergencia
Mochila de emergencia

No existe una única fórmula para estar preparado ante los desastres naturales. Aunque pueda parecer que los elementos esenciales no cambian, un huracán como Milton en Estados Unidos implica riesgos muy diferentes a los que presenta un temblor en Mendoza.

Por esta razón, la mochila de emergencia debe adaptarse a las particularidades de cada fenómeno, según las alertas y recomendaciones que los especialistas de cada región recomiendan a la hora de anticiparse a una catástrofe natural.

¿Qué diferencias hay entre la mochila de emergencia de un sismo y la de un huracán?

Aunque tanto los huracanes como los sismos requieren de una mochila de emergencia, los elementos que esta contiene varían según las características de cada fenómeno. Un huracán, por ejemplo, se puede predecir con varios días de anticipación, lo que permite más tiempo para planificar la evacuación. En cambio, los sismos son repentinos, por lo que la mochila debe estar lista en todo momento, y la rapidez en la reacción es clave.

En el caso de los huracanes, la mochila de emergencia debe estar pensada para un posible desplazamiento prolongado. Esto incluye agua suficiente para tres días, alimentos no perecederos, ropa impermeable y mantas para mantenerse abrigado.

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También son esenciales los cargadores de emergencia para dispositivos electrónicos, ya que la electricidad puede estar interrumpida durante días o semanas. Herramientas para reparar ventanas o proteger el hogar, como cintas adhesivas y plásticos, también son recomendables, ya que se busca resguardarse durante la tormenta antes de evacuar.

Por otro lado, en un sismo, el enfoque es diferente. Los objetos en la mochila de emergencia están más orientados a la supervivencia inmediata y a protegerse de los escombros.

Según Defensa Civil provincial, estas mochilas incluyen artículos básicos como linternas, silbatos para alertar a los equipos de rescate y guantes para manipular objetos peligrosos. Aunque los alimentos y el agua son importantes, el espacio en la mochila debe estar destinado a elementos que faciliten la movilidad, como herramientas y ropa resistente. Además, dado que los sismos pueden provocar fugas de gas, no se recomienda usar velas o fósforos, optando en su lugar por linternas.

Elementos en común y cómo actuar en caso de sismo

A pesar de las diferencias, hay varios elementos en común que cualquier mochila de emergencia debe tener, sin importar el tipo de desastre.

Tanto para huracanes como para sismos, es esencial contar con un botiquín de primeros auxilios, copias de documentos importantes y algo de dinero en efectivo, ya que los sistemas bancarios pueden estar fuera de servicio.

Además, una radio a pilas o manivela es necesaria para recibir noticias y actualizaciones, ya que en ambos casos, las redes eléctricas y de telecomunicaciones podrían fallar.

En el caso específico de un sismo, es vital tener la mochila de emergencia en un lugar accesible y familiar para todos los miembros del hogar. La rapidez con la que se puede acceder a la mochila es esencial, dado que los sismos suelen ser imprevisibles y violentos. Durante un temblor, es recomendable buscar refugio debajo de una mesa robusta o un marco de puerta y alejarse de ventanas y objetos que puedan caer.

Una vez terminado el sismo, se debe evacuar con calma, llevando la mochila y dirigiéndose a un lugar seguro. También se debe cortar los suministros de gas, agua y luz para evitar fugas o incendios, y utilizar únicamente linternas para iluminar. La preparación previa, tanto en la organización de la mochila como en el conocimiento de las medidas de seguridad, puede hacer una gran diferencia en la respuesta a este tipo de emergencias.