Durante la última visita del expresidente Alberto Fernández a Madrid a mediados de este año, Fabiola Yañez, ex primera dama, tuvo que solicitar asistencia médica en el Hospital Universitario de Madrid.
Un informe de urgencias, al que detalla que Yañez sufrió una crisis caracterizada por “cefalea occipital con irradiación al cuello, malestar general, decaimiento, labilidad emocional y disnea”. Según el informe médico, esta crisis fue atribuida a un pico de estrés personal asociado al acoso que la ex primera dama sufría por parte de su expareja.

Los dos viajes de Alberto Fernández
Desde que dejó la Presidencia el 10 de diciembre del año pasado, Fernández ha viajado a España en dos ocasiones. La primera visita se realizó a finales de 2023, según compartió el exmandatario en sus redes sociales. Durante ese viaje, se difundieron imágenes en redes sociales que lo mostraban visitando un banco y participando en una cena de fin de año en un hotel, acompañado de Yañez y otras personas.
En una entrevista exclusiva con Infobae, Yañez reveló que, para ese entonces, la pareja llevaba varios meses separada, aunque habían mantenido la ruptura en secreto para evitar un escándalo que pudiera afectar los últimos meses de gestión del Frente de Todos.
El segundo viaje de Fernández a Madrid ocurrió entre el 23 de mayo y finales de junio de 2024, coincidiendo con el ingreso de Yañez al Hospital Universitario el 7 de junio, según el documento que acompaña esta nota.
Durante la exploración física, se registró que la ex primera dama tenía una presión arterial de 140/95, un nivel elevado en comparación con el estándar de 120/80. Allegados a Yañez indicaron que ella históricamente había sufrido episodios de presión baja, pero que a raíz del acoso y la violencia que habría experimentado, comenzó a presentar episodios de hipertensión, que le causaban molestias en la cabeza y el cuello.
El diagnóstico médico indicó que Yañez experimentó un episodio de ansiedad reactiva y una crisis asmática. Se le prescribió medicación y se le recomendó seguir un tratamiento con su médico de cabecera. Además, se le aconsejó que acudiera nuevamente a urgencias si los síntomas se repetían.
Ansiedad y presión alta
Cabe destacar que la relación entre la ansiedad y la presión arterial alta ha sido objeto de estudio reciente en la comunidad médica internacional. El Dr. Sheldon Sheps, profesor emérito de medicina en la Mayo Clinic, explicó que si bien la ansiedad no causa hipertensión a largo plazo, puede generar picos drásticos y temporales en la presión arterial, los cuales, si ocurren con frecuencia, podrían dañar los vasos sanguíneos, el corazón y los riñones, al igual que la hipertensión crónica.
Además, las personas ansiosas o estresadas tienden a adoptar hábitos poco saludables que pueden elevar la presión arterial.
