Darío Nieto, hombre del riñón de Mauricio Macri e interventor del PRO en Mendoza, decidió sustituir a los miembros de la Junta Electoral y postergar las elecciones para definir nuevas autoridades partidarias, en la interna que sostienen Hebe Casado y Omar De Marchi.
A través de una resolución, Nieto resolvió cambiar la conformación del órgano a cargo del control electoral porque se encontraron acciones “no correspondientes a la investidura neutral que amerita una Junta Electoral“, según los argumentos que se conocieron en la tarde de este miércoles.
En ese sentido, designó a Manuel Andrés Giménez, Alicia Mónica Caretta y a Santiago Alberdi para el tribunal electoral que regule una interna que se ha vuelto feroz y volcada en la Justicia Federal.
Por otra parte, Nieto anunció que las elecciones partidarias se realizarán el 30 de junio. Inicialmente se iban a realizar el 2 de junio.
Los argumentos
Hasta el momento hay dos listas por la presidencia del partido. Por un lado, la vicegobernadora Hebe Casado (Lista Amarilla) y, por el otro, el senador provincial Gabriel Pradines (Lista Federal), vinculado a De Marchi.
Sin embargo, han habido impugnaciones cruzadas y presentaciones en la Justicia Federal. La resolución del interventor porteño da cuenta de la saga de objeciones y decisiones que tomó en ese camino la Junta Electoral.
El ex secretario privado de Macri sostuvo en el escrito “que la igualdad política se ha visto amenazada con exigencias y requisitos” que exceden la normativa, entre ellos, pedirles a los candidatos “que expresaran en qué cuerpo o espacio irían si fueran legisladores“.
Para la intervención, ese tipo de situaciones “no permiten arrojar un halo de transparencia ni garantías institucionales, teniendo una estrecha relación con un concepto muy alejado del de democracia“.
Así, la Lista Federal presentó un pedido formal de remoción de la Junta Electoral provincial que fue aceptada por el interventor para cambiar la composición del órgano partidario.
Esta es la resolución del interventor Darío Nieto.
