Una de las filmaciones que complicaron al trabajador del volante.

A fines de febrero un camionero cordobés quedó tras las rejas luego de ser sindicado por dos robos en escuelas y otro en una estación de servicio de San Martín. El caso se viralizó en la Zona Este, ya que en dos de los hechos el transportista quedó filmado por cámaras de seguridad, imágenes que lo complicaron y permitieron su identificación.

Desde su detención, el trabajador del volante, identificado como Miguel Ángel Araujo Duarte (38), debió pasar sus días en un penal provincial, ya que no contaba con domicilio fijo en Mendoza.

Pasaron 41 días desde su trasladado a la cárcel, hasta que este lunes se resolvió su situación en la causa que lideró el fiscal Correccional Tabaré Ezcurra.

Debido a que no contaba con antecedentes y los delitos que se le endilgaban eran excarcelables, el representante del Ministerio Público le ofreció la posibilidad de alcanzar una solución de conflicto, con la que se hubiese extinguido la acción penal.

Para eso, el camionero debía pagarle a las víctimas los celulares robados. Pero el acusado se negó a recompensar a los damnificados devolviendo el dinero del valor de los teléfonos que sustrajo.

Así las cosas, entre la Fiscalía y la defensa oficial de Araujo Duarte llegaron a un acuerdo para realizar un juicio abreviado, en el que el imputado reconoció la autoría frente a la jueza María del Valle Sierra.

La magistrada, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1 de la Tercera Circunscripción Judicial, homologó el acuerdo entre las partes y sentenció al cordobés a un mes de prisión.

También se le fijó una serie de reglas de conductas a cumplir durante dos años, tales como presentarse a firmar en la Dirección de Promoción del Liberado, una prohibición de acercamiento a los lugares donde perpetró los hechos y no cometer nuevos delitos.

Los videos

El primero de los hechos por los que fue condenado Araujo Duarte se registró domingo 25 de febrero en una estación de servicio del distrito de Palmira.

En ese lugar, el camionero ingresó a una oficina y se llevó un teléfono que estaba cargándose sobre un escritorio. Lo desconectó del cargador y huyó con el aparato, tal como se observa en la filmación de una cámara de seguridad.

Dos días después, el martes 27, un hecho de similares características se registró en la escuela Nº 4-134 María Raquel Butera, ubicada en calle San Lorenzo de San Martín. Allí, un hombre ingresó para preguntar por las inscripciones y terminó llevándose un celular de una oficina.

Con el mismo modus operandi cometió el tercer robo en la escuela Nº 1-581 Martín Fierro del barrio San Pedro. El sospechoso consultó para inscribir a su hija y aprovechó un momento de distracción para entrar al despacho de la directora del establecimiento.

Acto seguido, se llevó un celular que estaba sobre el escritorio y huyó, sin advertir que fue captado por una cámara de seguridad.

Fue ese video el que se viralizó por las redes y motivó su detención al día siguiente en un albergue transitorio del barrio Ferrisi, donde llevaba unos días alojado.