Ante las crecientes especulaciones sobre la actividad desarrollada en la base espacial china ubicada en Neuquén, la administración de Rolando Figueroa emitió un comunicado respaldando la posibilidad de una revisión por parte de las autoridades nacionales. A través de ese gesto busca asegurar la transparencia y esclarecer cualquier actividad que exceda los términos acordados en su instalación.

El predio que dirige el país asiático, cuya instalación fue inaugurada durante el gobierno de Cristina Kirchner, ha generado controversia desde sus inicios debido al hermetismo que la rodea y las sospechas sobre posibles actividades militares o de espionaje. Con el reciente cambio de gobierno y el acercamiento a Estados Unidos, estas preocupaciones han cobrado renovada relevancia.

En este contexto, la declaración del Ejecutivo neuquino, propietario del terreno cedido para la base, cobra especial importancia. La provincia recuerda que la base fue concebida para fines científicos y de observación astronómica, y que es parte de un acuerdo tripartito entre la Agencia Nacional China de Lanzamiento, Seguimiento y Control General de Satélites (CLTC), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) y Neuquén.

Sin embargo, las declaraciones del embajador estadounidense en Argentina, Marc Stanley, y la presencia en el país de la general Laura Richardson, jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, ha suscitado mayores interrogantes sobre la base y su potencial impacto en la seguridad y estabilidad regional.

En este contexto, la posición del gobierno de Neuquén busca garantizar la transparencia y claridad en las actividades desarrolladas en la base espacial china, asegurando que se ajusten a los términos acordados en su instalación.

Fuente: con información de Infobae