Pérez Vicentela y Ruiz.

Rastros de material genético en prendas de vestir y las armas homicidas. Robo de dinero, tarjetas de debido, teléfonos celulares y violencia de género. El femicidio de María Victoria Ruiz (44) en una casilla ubicada en un camping de El Carrizal ocurrió a fines de enero pero el cadáver fue encontrado el viernes 2 de febrero, luego de llamados al 911 por un olor nauseabundo en la zona. Este jueves, la instrucción presentó un avance de importancia porque el único detenido de la causa y principal sospechoso, quien era la pareja de la víctima, seguirá en la cárcel por decisión de un juez.

La prisión preventiva contra Lucas Maximiliano Pérez Vicentela fue dictada durante la audiencia que se celebró en los Tribunales del Este provincial por el juez Darío Dal Dosso luego de un pedido de los fiscales Valeria Bottini (fiscal de la instrucción) y Mariano Carabajal, jefe de la Unidad Fiscal de Rivadavia. La defensa intentó conseguir el beneficio de la detención domiciliaria pero no lo consiguió.

Básicamente, los representantes del Ministerio Público expusieron las pruebas ante las partes para sostener la detención de Vicentela. Los fiscales explicaron que Policía Científica levantó rastros de ADN de la víctima y del presunto victimario en un hacha y un martillo que habría utilizado para el acusado para darle muerte a la mujer mientras se encontraba desvestida.

Tal como publicó El Sol en los primeros días de la pesquisa, Ruiz fue asesinada a golpes en la cabeza. Efectivos de Investigaciones concluyeron que el hombre la atacó luego de una discusión que la pareja mantuvo en el interior de la casilla. Con base en esto, los fiscales ubicaron en la escena al sospechoso gracias a cámaras de seguridad que lo captaron en el camping y la declaración de algunos testigos que lo vieron en el predio.

Además, después del ataque fatal, Pérez Vicentela “merodeó” la zona y pasó un par de noches en otro camping colindante de El Carrizal y luego se fugó hacia la localidad de Potrero de los Funes, en San Luis. Se había llevado el celular de Ruiz, el que comercializó por 40 mil pesos para costear la estadía en el lugar.

Gracias al seguimiento que hicieron de ese aparato y otros análisis técnicos —se activó en la vecina provincia— los detectives lograron su captura días después –el 6 de febrero y lo trajeron a Mendoza para luego ser imputado por homicidio agravado por el vínculo, en contexto de violencia de género y homicidio criminis causa.

Por estas y otras pruebas, continuará en la cárcel mientras continúa la investigación en su contra. Por fuentes judiciales que hablaron con este diario, la situación procesal de Pérez Vicentela es compleja y es más que probable que, de no mediar cambios en el camino que lleva la causa, se siente en el banquillo de los acusados de un juicio por jurado. De todas formas, no descartan que acepte un juicio abreviado con un pacto de confesión del femicidio y sea condenado a prisión perpetua.

Femicidio en un camping de El Carrizal

Ruiz y Pérez Vicentela, oriundo de San Juan, llevaban poco tiempo juntos. El hombre se había mudado con la mujer a una casa de la Cuarta Sección de Ciudad pero interrumpieron la relación de concubinato por algunos conflictos que mantenían desde los primeros días juntos. En una oportunidad, la mujer denunció que le había robado el celular a un hijo de ella y también 10 mil pesos.

Luego intentaron encaminar la relación y se dirigieron a El Carrizal para pasar algunos días. Sin embargo, la mujer terminó asesinada. La mujer fue atacada con un objeto contundente en el interior del inmueble y recibió dos fuertes golpes en el cráneo. “Las lesiones que se detectaron en la cabeza eran importantes”, explicaron fuentes del caso.

Desde un primer momento, la muerte de María Victoria Ruiz se investigó como un femicidio. Si bien en las horas posteriores al hallazgo del cadáver los detectives policiales y judiciales fueron cautelosos, el adelanto de la necropsia fue determinante para avanzar en hipótesis y sospechosos.

Se supo que la víctima pasaba unos días en el Club de Náutica y Pesca Rivadavia, localizado hacia el sur del popular paredón del citado espejo de agua mendocino y que se encontraba con un hombre. La mujer tenía domicilio en Ciudad y el sospechoso en Guaymallén.

Fue un encargado del lugar quien notó escasa actividad en la casilla que alquilaba la pareja. Un olor fuerte y moscas potenciaron la atención del resto de los visitantes que se alojaban en ese sector. Testigos dijeron que la pareja Ruiz-Pérez se había mostrado tranquila y junta los días previos al femicidio.

Ante eso, se le dio aviso a la línea de emergencias 911 y una comisión policial se trasladó hasta el lugar. Una vez que encontrado el cadáver, se activó el protocolo de femicidio, por lo que se solicitó la presencia de un profesional del Cuerpo Médico Forense (CMF) y la Policía Científica en la escena.

Pasadas las 13 del día del hallazgo, los peritos ingresaron a la casilla e iniciaron las primeras labores para establecer si el cuerpo de Ruiz presentaba signos de violencia y así tratar de descifrar la causa de su deceso.

Con el paso de las horas, confirmaron que había sufrido dos golpes en la cabeza y que estaban frente a un femicidio, potenciando la búsqueda del único sospechoso.