Javier Milei comenzó con su plan de dar de baja o de revisar todos los fondos fiduciarios que fueron financiados con recursos estatales. Esta vez, el presidente puso la lupa en el Fondo de Integración Urbana, que era manejado por Fernanda Miño, militante del MTE y dirigente de confianza de Juan Grabois.
A partir de información a la que accedió Clarín, se descuenta que, en total, medido a dólar oficial promedio en el período 2020-2023, Grabois manejó directa o indirectamente 244 millones de dólares.
En 2023, el FISU, recibió partidas por cerca de 60.000 mil millones de pesos, que correspondían al 9% de lo que recaudaba el Impuesto al Cheque. Además gastó $130 millones en viáticos y comisiones en 2023
El Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) es la agrupación que lidera Grabois y en la que milita Miño, una dirigente social surgida de la villa La Cava, en San Isidro. Estos fondos eran destinados a obras de urbanización de unos 6.200 asentamientos inscritos en el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP).

El ReNaBaP también estaba bajo la tutela de la dirigente peronista ya que era la titular de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Hábitat. Este cargo, en la actualidad, está ocupado por Sebastián Pareja, persona de contacto directo con el presidente y quien llevará adelante la auditoría.
Según los datos que ha recopilado el Ejecutivo, en los últimos cuatro años, el FISU llevó adelante 1.278 obras en barrios populares y más de 5.000 intervenciones en viviendas ubicadas en asentamientos. Por estas acciones, Miño destinó 500 mil millones de pesos a diferentes “organizaciones de la sociedad civil”.
El Gobierno confirmó que eliminará nueve fondos fiduciarios: “Son las cajas de la política”
El vocero presidencial Manuel Adorni informó este viernes que el presidente Javier Milei decidió eliminar nueve fondos fiduciarios “que son parte de las cajas de la política”. El vocero presidencial sostuvo que estos fondos “existen hace más de 30 años”, cuya…
Un punto que le llamó la atención a Pareja y que en estos momentos están investigando es la cantidad de obras que fueron destinadas a la construcción de veredas y cordones como también de licitaciones de alimentos y medicamentos oncológicos que tenían como destino a cooperativas vinculadas a Grabois y Pérsico.
La intención del actual secretario de Desarrollo Territorial y Hábitat, es que una vez que finalice la auditoría, comprobar si los fondos del FISU fueron destinados correctamente y de ser así, el funcionario terminaría de abonar los compromisos a pagar para este año que ronda los 20.000 millones de pesos. En caso de que no sea así, la intención del Ejecutivo es que la propia Miño sea quien pague las cuentas.
“La idea es ponerse al día con la deuda arrastrada del año pasado porque hay personal de las cooperativas a cargo de las obras que no cobró todavía”, adelantaron fuentes del Gobierno.
En la actualidad, hay 1.200 obras en ejecución, muchas de ellas a cooperativas cercanas a Grabois, que dependen del FISU con una inversión de 230.000 millones.
La respuesta de Juan Grabois
En los últimos días, el exprecandidato a presidente de Unión por la Patria, se expresó en sus redes sociales en defensa de los fondos destinados a las urbanizaciones barriales que manejaban cooperativas vinculadas al del MTE u otros organismos sociales.
“Para erradicar el hacinamiento, urbanizar todos los barrios populares y crear el millón de terrenos familiares con servicios destinados a viviendas y quintas productivas -que es lo que necesita Argentina si quiere resolver su crisis habitacional y alimentaria- en un plan de 8 años, se necesitan aproximadamente 3000 millones USD anuales, 24.000 millones totales (si te parece mucho, fijate la que fugaron con el préstamo del FMI) más unos 15.000 millones en crédito hipotecario blando para vivienda sencilla”, afirmó Grabois.
En referencia a los dichos de Milei de que “los fondos fiduciarios son la caja negra de la política”, el dirigente peronista agregó: “así que la ‘caja’ que me atribuyen es bastante más chiquita que la que vamos a usar cuando hagamos la revolución de las 3T (tierra, techo y trabajo), sin disminuir el enorme mérito que tienen las obras desarrolladas con una política pública que -lo digo con orgullo- impulsamos desde los movimientos populares y ejecutaron personas brillantes, comprometidas, eficientes y honestas como pocas en este país”.
