Manuel Puig es uno de los escritores argentinos más importantes del siglo XX. Un autor que irrumpió en el panorama de la narrativa nacional del siglo XX para ampliar y renovar el canon, para cuestionar la noción de arte, de lo que se consideraba como literario. Sus obras revalorizaron los géneros y materiales históricamente desprestigiados por las instituciones validantes. Con él ingresaron en nuestra literatura el cine de clase B, la fotonovela, la novela rosa, el melodrama, el folletín, la música popular, el arte pop, el bricolage y, sobre todo, la oralidad. La literatura de Puig es una escucha amorosa.

En varias entrevistas Puig ha precisado que sus libros no se nutren de la literatura sino del cine, su gran pasión. Sus inicios como escritor han sido relatados por él mismo y se conocen como “un accidente”, pues su objetivo era escribir un guión que terminó convirtiéndose en una novela. Empezó por rememorar y registrar por escrito la voz de su tía en el pueblo de su infancia, General Villegas (que en sus primeras novelas se representa como Coronel Vallejos), cuando hablaba con su madre en la casa, y se dejó llevar por esa memoria hasta escribir un texto extenso. Entonces, se dio cuenta que eso no era un guion cinematográfico, sino el capítulo de una novela.

Lea Hafter es la compiladora y prologuista de Textos tempranos”, una reciente publicación de Ediciones Bonaerenses que reúne dos textos correspondientes “a los inicios de esa escritura entre el cine y la literatura”, en referencia a la transición que selló el destino del escritor nacido en General Villegas.

El primer texto es “La tajada”, un guion de cine escrito en rioplatense, cuyo escenario es Argentina y compone un homenaje al cine de la década del 40. El segundo es “El desencuentro”, un texto inédito que es parte de los documentos del archivo personal del autor y que surge de la lectura de manuscritos, borradores, una tarea titánica que Hafter emprende junto con Florencia Brizuela en contexto de una investigación de la Universidad Nacional de La Plata, dirigidas por la doctora en Letras Graciela Goldchluk.

Portadas de las novelas de Manuel Puig.

Se trata de hojas escritas a máquina que Manuel lee e interviene numerosas veces a mano, con distintos colores, para tachar, agregar, mover, reescribir; material que conserva durante más de veinte años y que lleva consigo de un lugar a otro“, señala la especialista en el prólogo.

Hafter comenta:  “Es muy interesante ver cómo es su llegada a la literatura porque esto es lo primero que él escribe en términos narrativos”. Las investigadoras decidieron publicar lo hallado “con esa forma, en el estado en el que él deja las cosas”.

Afiche de la película “El beso de la mujer araña” (1985), protagonizada por William Hurt, Sonia Braga y Raúl Julia y dirigida por Héctor Babenco, basada en la novela y con guión de Manuel Puig.

“Este es un primer momento de escritura narrativa, que él luego abandona y nosotras lo retomamos como lo dejó. No es que retomamos sólo la letra a máquina, sino la letra a máquina con las anotaciones encima, como si lo estuviéramos pasando en limpio”, destaca, y agrega que la propuesta fue “que se leyera como lo dejó, porque él no lo destruyó, lo guardó muchísimo tiempo y seguro hay una razón”.

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La decisión es un guiño al lector del escritor que nació en General Villegas en 1932 y murió en México en 1990. Por eso, la investigadora afirma que lo que buscaron fue que esos textos “no quedaran solo para la academia”, sino masificarlos y “ver qué pasa, qué provoca esta lectura de un camino que siguió la novela que se cortó porque él después agarra otra dirección”.

Manuel Puig.

El texto, escrito en 1962, que originalmente contó con cinco capítulos, de los que, finalmente, se conservaron cuatro, será la base para lo que luego se conocerá como la primera novela del autor, “La traición de Rita Hayworth”. Según las investigadoras, el argumento es el mismo pero varía el modo de encarar la escritura, los personajes y el entorno.

Así, en un registro autobiográfico, Puig se refiere a él mismo como Coco, el apodo con el que era llamado de niño, habla de María Elena Delledonne, Male, su mamá, y de Baldo, su papá, Baldomero Puig, e identifica a varios familiares y conocidos; nombres que, como el de Villegas, mutarán en el primer libro publicado.

Hafter marca que, en este texto “abandonado”, hay un Puig más crudo, más duro, con situaciones sin matizar. “Es un texto que incomoda”, dirá en el prólogo.

El tono de”El desencuentro” es más denso que el de la novela y va mutando; y también habla mucho más de la madre de lo que va a hablar en “La traición de Rita Hayworth”, porque en la novela el personaje de la madre se une con otros personajes que crecen mucho, como el de el protagonista, Coco/Toto, alterego de Puig cuando era niño.

“Textos tempranos” se propone mostrar los inicios de un autor que marcó la literatura argentina, transformándola y abriendo camino a generaciones posteriores de escritores. La edición digital del ejemplar puede descargarse de la página de Ediciones Bonaerenses, en la colección Rescates, bajo el apartado de Clásicos bonaerenses.

Con información de Télam