Alfredo Cornejo ha comenzado a mirar con detenimiento las señales que llegan desde los candidatos a la Presidencia para la economía de los próximos tiempos; o, cuanto menos, lo que se verá a partir del 10 de diciembre y durante todo el 2024, una vez que asuma quien surja del balotaje del domingo. Este lunes, cuando recibió el diploma de gobernador electo, junto a quienes se ganaron el derecho en las diferentes categorías de las recientes elecciones, Cornejo volvió a destacar la dependencia de Mendoza al funcionamiento de la macroeconomía y, en ese contexto, habló de incertidumbre: “La verdad es que tenemos un nivel de incertidumbre enorme acerca de qué política económica vamos a tener”, confesó.

Sin embargo, pese a las dudas existentes, más las que florecen día a día en un universo amplio de la población a medida en que se acerca la fecha de la decisión final, el gobierno que hereda Cornejo, el de Rodolfo Suarez, le deja una suerte de dossier muy escueto en el que aventura un panorama menos dramático que el que, se supone, puede enfrentar la Argentina y Mendoza, ya sea con Sergio Massa como presidente o con Javier Milei.

“La incertidumbre es aún elevada, pero los escenarios han ido girando hacia cierta racionalidad”, escribió Sebastián Laza como parte de un grupo de líneas y párrafos que intentan presagiar lo que se viene desde el cambio de comportamiento que han tenido los candidatos a la Presidencia en ese afán de ganar votos en el centro, en un espacio donde la voluntad del votante no estaría del todo definida en términos generales y en el cual no son pocos quienes imaginan un voto en blanco el 19, o impugnado o, directamente, no yendo a los puestos de votación.

Laza es uno de los economistas que se ha desempeñado como asesor en la administración de Suarez, con llegada regular a Cornejo, con el que intercambia visiones en torno a lo que se le puede presentar a la provincia con el cambio de gobierno y, quizás, de política económica a nivel nacional.

“Más allá de ser un ministro de Economía de un gobierno desastroso, Massa es un tipo respetable desde lo ideológico, verdaderamente de centro, que puede hacer algo rescatable con la economía… es, al menos, lo que pienso”, se defendió Laza este lunes cuando, en diálogo con LVDiez especuló con un corrimiento del candidato del oficialismo hacia el centro, alejado de los movimientos perniciosos del kirchnerismo. Y, respecto de Milei y el fantasma de la dolarización, que para Laza es algo así como combatir un hormiguero con una bomba, puede que también esté demostrando algún tipo de moderación luego de que se le haya acercado Mauricio Macri. El ex presidente puede servir, según el economista, como el factor que llegaría a equilibrar al libertario y convencerlo de que algunas de sus medidas extremas no podrían llevarse adelante sin un período de preparación.

“Ambas opciones –dice Laza en su escrito informal sobre lo que viene y con referencia a Massa y Milei–, son market friendly, lo que es bueno para las expectativas”.

Pero Cornejo sigue con dudas y muchas. Este lunes, tomando algo de distancia de cualquiera de los dos candidatos, dijo no saber con exactitud “qué moneda vamos a tener, porque viene devaluándose nuestro peso de forma alarmante. Eso deteriora –agregó– socialmente a la población y la economía de las personas, con lo cual ese es un contexto inevitable y no creo que se despeje el 19 en la noche con el resultado electoral de la presidencial”.

Laza vaticina un “desdoblamiento” cambiario si gana Massa la Presidencia. Incluso, sostiene que los mercados “están más jugados al triunfo de Massa que al de Milei, lo que los lleva a ‘jugar sus fichas’ a un desdoblamiento”. Esta mirada induce a considerar que en Argentina tendremos un dólar oficial piso de 500 pesos en diciembre, apenas arrancado el nuevo gobierno, y que el cepo continuará, según afirma el economista “para evitar la híper mientras se vaya normalizando la balanza comercial”.

Y, si gana Milei, completa Laza, “todo será diferente”. ¿Por qué? “Su propuesta dolarizadora, si bien es a 18 o 24 meses de plazo, generaría expectativas devaluatorias superiores”, indica. Sin embargo, Laza ve un pero que estaría jugando a favor de Milei y de su posible moderación: “Al estar Macri en su coalición (un Macri que se opone a dolarizar) y necesitar, Milei, votos del Congreso para dicha medida, el mercado podría llegar a apostar por una continuidad del peso, con una política monetaria/fiscal exigente, mucho más que la de un Massa presidente”.