La segunda tanda de negociación entre la Provincia y los gremios estatales, que había sido acordada en marzo a través de una mesa revisora en junio, ya tuvo el rechazo del SUTE y de los Judiciales. Sin embargo, quedó claro este lunes cuál es la estrategia oficial si los sindicatos que negocian por los distintos sectores de la administración pública no aceptan la oferta de aumento.
Durante la jornada, los paritarios oficiales se reencontraron con los representantes del sindicato de los trabajadores de la educación pública. La oferta fue similar a la anterior, pero se agregó el ítem jerárquico para mejorar la pirámida salarial de los directores, según indicaron desde el Gobierno.
La propuesta establece aumentos entre el mes actual y hasta octubre, en tanto que queda todavía por resolver en su momento los últimos dos meses, noviembre y diciembre.
Esta mesa revisora formaba parte del acuerdo alcanzado en marzo, en el caso de que la inflación superase los porcentajes dados por la Provincia. Como la inflación de los últimos dos meses -abril, sobre todo, y mayo- fue elevada, entonces se activó esta cláusula por la que los gremios se volvieron a sentar a rediscutir.
Sin embargo, hasta el momento tanto Judiciales como el SUTE rechazaron las nuevas cifras. En el cronograma todavía resta una segunda reunión de esta tanda con otros dos gremios sensibles en el Estado, como Ampros -los profesionales de la salud- y ATE, que ya se reunió y se espera la respuesta de la asociación comandada por Roberto Macho, que en la anterior negociación aceptó sin mayores inconvenientes.
También está previsto recibir a los Funcionarios Judiciales, que en marzo acordaron luego de mantener una huelga en varios sectores. Se trata de un gremio relativamente pequeño, pero cuyos profesionales se desempeñan en lugares significativos para el Poder Judicial, como las fiscalías o el Cuerpo Médico Forense.
Ahora bien, la secretaria de Modernización, Beatriz Martínez, aclaró luego de la reunión con el SUTE una importante diferencia respecto a anteriores mesas de negociación. Si un sindicato no acepta, tal como ocurrió con el de los trabajadores de la educación, Rodolfo Suarez no activará el mecanismo del aumento por la vía del decreto.
Esta herramienta ha sido una alternativa cuando se frustra el acuerdo por la tesitura de las partes que se sientan en al ámbito de la Subsecretaría de Trabajo. El SUTE y Judiciales recibieron en su momento los incrementos por decreto para evitar que hubiera desfasajes entre los agentes estatales. En estos casos, el gremio no cobra un porcentaje importante para sus arcas, por la representación en las paritarias.
Martínez aclaró en este caso que los trabajadores cobrarán los mismos porcentajes que percibieron en marzo, cuando se convino un 71% de aumento salarial, que luego quedó corto.
En este caso, se trata de un 5% en junio, otro 5% en julio, un 14% en agosto, un 5% en septiembre y finalmente un 5% en octubre.
Para contrastar, el Gobierno hoy ofrece 10,5% para junio, 8% para julio, 14% en agosto, 8% en septiembre y en Octubre otro 8%.
Así las cosas, el SUTE ya adelantó medidas de fuerza.
La siguiente chance para llegar a buen puerto será la segunda mesa revisora de julio, pero sólo si la inflación vuelve a castigar los bolsillos de los estatales mendocinos.
