Boqueteros perpetraron un golpe millonario la madrugada de este martes en una farmacia céntrica. Aprovecharon que el local se encuentra en remodelación y las cámaras no funcionan. Sospechan de que hubo un datero.
El caso se registró a las 7.45, en momentos en que el encargado de la Farmacia Mori, de avenida Las Heras 323, llegó al comercio para realizar la apertura.
En ese instante, el hombre, de 50 años, se sorprendió porque no se activó la alarma. Luego, al adentrarse en el lugar, descubrió que había un boquete de un metro cuadrado, aproximadamente, en el fondo del comercio.
Justamente, esa pared que fue parcialmente derribada colinda con una playa de estacionamiento.
Lo cierto es que los autores se alzaron con 1 millón de pesos que estaban guardados en el local, que está siendo remodelado y sólo funciona la atención al público en el sector que da a la calle.
Debido a eso, el sistema de cámaras de seguridad se encuentra desactivado, por lo que no tomaron el hecho, explicaron fuentes policiales.
