La Corte Suprema de la Nación rechazó este martes el recurso de queja que presentó el celador del colegio Murialdo condenado por abusar sexualmente de una pequeña alumna de 4 años en agosto 2018 y de esta forma dejó firme la sentencia que recayó sobre él.
La defensa de Alejandro Salas, a cargo de Federico Ábalos, había presentado un recurso extraordinario buscando intentar dar vuelta la resolución que lo mantiene con detención domiciliaria, pero el máximo tribunal del país lo desestimó formalmente.
El 15 de marzo del año pasado, la Sala II de la Suprema Corte de Mendoza había confirmado la sentencia condenatoria de 6 años de encierro contra el ex celador de 52 años por el abuso sexual con acceso carnal que sufrió la pequeña alumna.
El letrado buscaba que la Corte de la Nación hiciera lugar a la queja y dejara sin efecto la sentencia condenatoria –que consideraron “arbitraria” y “sorpresiva”– y dictara una nueva.
Lo cierto es que, a través de los ministros Omar Palermo, Mario Adaro y José Valerio, la Suprema Corte había dejado firme el fallo mayoritario de los jueces del Tribunal Penal Colegiado Nº1 Mateo Bermejo, Eduardo Martearena y Belén Salido –votó en disidencia– al ratificar los argumentos para hallar culpable a Salas.
Esta resolución dejaba abierta la puerta para que el celador del establecimiento religioso de Guaymallén volviera a la cárcel, pero el recurso presentado por la defensa atrasó ese fin. De esta forma, el futuro del condenado es incierto. Podría solicitarse una nueva audiencia en Mendoza para definir su situación de encierro.
La denuncia
El abuso de la niña en el colegio religioso generó un fuerte impacto en la comunidad educativa de la provincia. La madre de una alumna de la sala de 4 denunció que su hija había sufrido un abuso sexual en uno de los sanitarios del establecimiento, al detectar que había llegado a su casa sin la ropa interior.
Salas fue detenido días después de la presentación, luego de que se analizaran las cámaras de seguridad y lo vieran pasar cerca de la escena, los baños ubicados a escasos metros de las aulas. Una serie de peritajes confirmaron que la nena había sufrido lesiones en los genitales. En una entrevista con El Sol, negó ser el autor del hecho.
La defensa cuestionó en el debate las pruebas y apuntó a un abuso intrafamiliar, hipótesis a la que no llegaron los investigadores de Delitos contra la Integridad Sexual de Investigaciones y la fiscal de esa especialidad, Cecilia Bignert.
