Hace unos días, el refugio de animales JSPCA de la isla de Jersey, de dependencia británica, advirtió del incremento en la isla de palomas afectadas por un paramixovirus, un virus muy contagioso entre las aves -que provoca la enfermedad de Newcastle- y que tiene afectaciones neurológicas.
Dichas afectaciones pueden producir síntomas muy llamativos, tales como un desplazamiento errático y un acusado giro del cuello. Por ello, a las aves que han sufrido el virus en Jersey se las ha apodado como “palomas zombies”. También conocida como PPMV –y anteriormente como la peste aviar-, esta enfermedad no tiene tratamiento y acaba con la muerte en pocos días de la gran mayoría de aves a las que afecta.
De acuerdo con los expertos, este virus no se puede transmitirse a los seres humanos. Así lo explicó, al sitio español La Vanguardia, Ramon Cedó, vicepresidente del Consell de Collegis Veterinaris de Catalunya. “No tiene ningún tipo de sintomatología en humanos, tampoco una conjuntivitis”, subraya. “La afectación en humanos se debe descartar al 100%, no se ha dado ningún caso”, reitera.
