Fabricio “Chio” Cagnin, hijo de la cantante Gilda, habló sobre el accidente que cambió su vida. Con ocho años fue uno de los pocos sobrevivientes del siniestro en el que su mamá, su hermana y su abuela, al igual que otros pasajeros, perdieron la vida.
Por mucho tiempo prefirió el anonimato, pero el sábado participó del programa Podemos Hablar (Telefe) y decidió compartir la historia detrás del siniestro ocurrido el 7 de septiembre de 1996, día que falleció parte de su familia.
“Presencié un accidente tremendo donde se me fueron mi mamá, mi hermana y mi abuela. Tengo ese recuerdo todavía vivo, de empezar un día celebrando porque íbamos a viajar, subirme al micro. Esa fecha me marcó y ese nene quedó atrapado ahí y salió otro que tuvo que adaptarse a otra realidad“, contó Fabricio, quien ecidió lanzarse como solista bajo el nombre Chio, inspirado en el apodo que le puso la mujer que le dio la vida.
“Yo negué a Gilda por muchos años. Me traía mucho dolor. No me podía escapar, porque quizás estaba en un club festejando fin de año y de repente aparecía Gilda. De repente me traía mi realidad”, comentó el hijo de la cantante.

El accidente sucedió cuando la artista, hoy considerada santa por algunos, realizaba uno de sus tours musicales. De camino a la provincia de Entre Ríos fueron embestidos por un camión y murieron siete personas.
“Subimos al micro, elegimos el asiento con mi hermana. El tercer asiento. Y nos quedamos, como siempre, durmiendo. Recuerdo que abrí los ojos en un momento y estaba solo yo, y la vi a ella adelante con mi mamá, charlando. Sentí muchas ganas de ir, pero no sé por qué, me quedé en el lugar. Fue cerrar los ojos, dormir y despertarme en un lugar que no reconocí. Es inexplicable“, relató.
Chio se fue a vivir con su papá y con su abuelo luego de la tragedia, y no volvió a la casa que compartía con su mamá. Para evitar el dolor, ocultó su parentesco, pocas personas sabían que era el hijo de Gilda. Su novia, que actualmente es su esposa, por ejemplo, lo descubrió al año de estar en pareja, al leerlo una revista.
Tras un largo proceso personal, decidió dejar de negar de su historia y amigarse con su dolor. Pudo regresar a la música, aunque no siguió los pasos tropicales de Gilda, lanzó su álbum de pop-rock en el que, de alguna manera, le rindió tributo a su mamá.
