Un policía del Grupo Especial de Seguridad (GES) fue denunciado por abusar sexualmente de la hija de 11 años de su pareja y permaneció aprehendido durante algunas horas en una dependencia de Godoy Cruz hasta que recuperó la libertad por resolución de la Justicia, que le tomó una declaración informativa a la espera de la realización de una serie de peritajes.
De acuerdo con fuentes del caso, el uniformado de 39 años, quien es oficial inspector y reconocido francotirador de la provincia, fue denunciado por su concubina, también policía, el viernes por la mañana luego de que ella llegara de prestar servicio y encontrara a la pequeña en su cama sin su ropa interior.
La denuncia a la que accedió El Sol especifica que la madre de la niña, de 36 años, arribó a su domicilio del barrio Fuchs, de Godoy Cruz, y comenzó a realizar algunas tareas de limpieza.
La mujer tiene tres hijos: la mayor, de 11 años, y otros dos chicos, de 10 y 6. El más pequeño nació producto de la relación con el oficial del GES.
Agrega que detectó que su hija mayor estaba desnuda y que la ropa interior se hallaba en el piso de la habitación. En ese momento explicó, luego de encontrarla “medio rara”, que le contó que su padrastro se había metido en su cama para luego tocarla en sus partes íntimas.
La mujer encaró a su pareja, quien había quedado al cuidado de los tres hermanitos durante la noche, para pedirle explicaciones, pero el hombre negó todos los hechos. Sin embargo, la niña lo increpó y lo calificó de mentiroso.
El oficial denunciado dijo segundos después, de acuerdo con la presentación, que “se había equivocado y que se encontraba confundido”.
Fue en ese momento cuando la madre de la pequeña llamó al 911 para dar conocimiento del hecho. Personal policial arribó hasta el lugar y se llevó aprehendido al sospechoso a la Comisaría 34ª, donde permaneció encerrado hasta pasadas las 21.30.
Las fuentes judiciales señalaron que le tomaron una declaración informativa y luego solicitaron una serie de estudios a la víctima.
Trascendió que el uniformado tiene una antigüedad de 16 años en la fuerza y que también se encuentra a punto de recibirse de abogado.
Hubo retención de armas y chalecos para ambos efectivos, como estipula el protocolo ante este tipo de casos, y traslado de la denuncia a la Inspección General de Seguridad (IGS), que inició el correspondiente sumario administrativo.
Por ese expediente, el policía deberá presentarse a Sanidad Policial este lunes. Una vez que se conozca el dictamen de la Junta de Salud, se definirá si continúa realizando tareas en su destino o si es separado preventivamente.
Asimismo, trascendió que el lunes 31 o el martes 1 de noviembre podría ser citado para su descargo.
