El adolescente que baleo en la cabeza el domingo a su hermanito de 13 años, quedó alojado en la Comisaría del Menor, mientras la fiscal Penal de Menores Leticia Marti define su situación.

A la espera de la recepción de testimonios y el resultado de peritajes, se conoció la versión que aportó espontáneamente el joven ante los policías que trabajaron en el caso. Palabras más, palabras menos, dijo: “Estaba jugando con un arma y se me escapó un tiro”, revelaron fuentes allegadas al hecho. 

Esa versión que aportó el chico por fuera del expediente, concuerda con el relato de la madre, quien aseguró que se trató de un hecho “accidental”. Pese a que en un principio había asegurado que el hijo que resultó herido había sido blanco de un asalto armado. 

Así las cosas, todo apunta a que el adolescente no tuvo intención de lastimar a su hermano, aunque los detectives aguardan a que se sumen más pruebas y así decidir su futuro.

El hecho se produjo cerca de las 20.30 del domingo en el domicilio de calle Lumiere, donde los dos hermanos viven junto a su madre y su padrastro.

Policías tomaron conocimiento sobre el episodio tras un llamado a la línea de emergencias 911, pero cuando llegaron al lugar la víctima ya había sido trasladada en un vehículo particular al Hospital Carrillo.

En el nosocomio, la madre aseguró a los efectivos que el chico había sido asaltado cuando salió a comprar. Sin embargo, en el interior de la casa hallaron manchas de sangre y una vaina servida

Ante eso, el hermano de la víctima sostuvo que sujetos con los que tenía problema de vieja data entraron a su casa y les dispararon. 

Pero fue el padrastro quien aclaro la situación y admitió que había sido su hijastro adolescente el autor del tiro

Por su parte, la víctima fue derivada al Hospital Notti, debido a la gravedad de la herida de arma de fuego que presentaba en la zona parietal izquierda del cráneo