Un fuerte sonido se escuchó en la siesta. Primero lejano, pero a medida que se acercaba, era más ensordecedor. Miles de mendocinos a esa hora, se vieron sorprendidos por el vuelo de dos aviones de entrenamiento.
En efecto, dos aviones IA-63 Pampa II de dotación de la IV Brigada Aérea sobrevolaban realizando maniobras. En el microcentro, por caso, el desplazamiento generó más de una pregunta sobre lo que estaba ocurriendo.
Desde la base ubicada en El Plumerillo, Las Heras, informaron a El Sol que “se trata básicamente de vuelos de adiestramiento, de práctica que están enmarcados dentro de la curricula del curso de Estandarización de Procedimientos para Aviadores de Combate (CEPAC)”.
Además, explicaron que los pilotos son justamente los alumnos de dicho curso, que tienen que cumplir con las exigencias impuestas para la aprobación del curso y a fin de año se reciben como aviadores de caza de la Fuerza Aérea Argentina.





