Florería de Cuyo tiene más de 40 años en el rubro, es una de las empresas familiares que durante la pandemia decidió reinventarse para susbsistir, pero también pensó en los profesionales de la Salud a los que agasajó con miles de flores a lo largo del encierro.
El negocio es llevado adelante por dos conocedores del sector: Claudia Galeotti y Carlos Scanio, hijos de reconocidos productores agropecuarios y floricultores, que heredaron de sus familias el amor por algo tan noble como es una flor y que afrontaron el desafío de reinventarse para no bajar sus persianas.
“Durante la pandemia, las ventas estaban estancadas y las flores no dejaban de florecer de los jardines, por ello, en lugar de desecharlos decidimos robarles una sonrisa a los médicos y enfermeros y así fue como donamos miles de flores a hospitales y profesionales de la Salud. La intención era homenajear su trabajo y dedicación en esos momentos tan difíciles”, contó Claudia Galeotti, dueña del negocio.
Volver a empezar
El 2020 fue especial para los Galeotti-Scanio ya que un virus desconocido hizo que esa empresa que ya estaba bien plantada en el mercado tuviera que reinventarse.
Existían dos alternativas: quedarse con lo tradicional, lo que iba a generar la debacle del negocio, o apostar a la venta online y resurgir. El volantazo llegó a tiempo y siguieron sobreviviendo.
“Como les pasó a muchos, la pandemia la atravesamos con un poco de dificultad e incertidumbre, sin saber qué iba a pasar. Los primeros meses fueron de mucha angustia ya que las flores florecían día a día y las ventas estaban frenadas. Con mucha tristeza y sin posibilidad de comercializar las flores tuvimos que comenzar a desechar nuestra producción”, contó Claudia sobre los primeros meses de la pandemia.

Luego, cuando las cosas comenzaron a calmarse, la posibilidad de vender vía online se activó Carlos y Claudia decidieron acceder a ese mundo que, hasta el momento, era desconocido sobre todo para el mercado de las flores.
“Empezamos a activar las redes sociales y ofrecimos el envío de flores a domicilio. Era tanto el encierro que la gente había tenido que muchos decidieron alegrarse la vida regalándose flores y también regalando a terceros. Eso nos permitió llegar a más clientes y el panorama comenzó a ser mucho más alentador”, recordó Claudia.
“Esta reactivación nos demostró que las flores están presentes en todas las etapas de la vida, desde el nacimiento hasta el final de la vida”, consignó y también reflexionó sobre la nueva era en la que muchas mujeres optan por no recibir flores como regalo: “He comprobado en mi negocio que a la mujer de ayer y a la de hoy le siguen gustando las flores, incluso, son muchas las mujeres que les regalan flores a laos hombres o a otra mujer. Las flores llevan siempre alegría y felicidad”.
“En la antigüedad, las flores estaban vinculadas a los cementerios, a la muerte. Hoy esa visión cambió y son muchos los momentos en los que se agasajan con este tipo de obsequios. Trabajamos todo el año, no hay momentos picos o de mayor venta”, enfatizó la mujer.
Un negocio posicionado
El negocio arrancó en los ‘ 80. Fue Carlos quien dio vida a este emprendimiento. En ese entonces, el local tenía otro dueño, don Manuel Castillo, un muy hombre mayor, a quien Carlos le alquila el salón y finalmente compró la marca y se apostó en un lugar estratégico de Ciudad: frente al Cementerio de la Capital.
Una década después, previo a una larga amistad entre las familias de Carlos y Claudia nació el amor entre ellos y, de ser hijos de competidores, pasaron a ser marido y mujer.

La familia se consolidó y tuvieron 5 hijos. “Los chicos son grandes, cada uno tiene su futuro, su carrera y sólo Dios sabe lo que le deparará a este negocio que engendramos con mucho amor”, expresó Claudia.

“Nuestra empresa familiar se posicionó en Mendoza mediante el negocio de la floricultura, contamos con nuestro propios cultivos, en la zona Norte de Las Heras, y allí es posible apreciar plantaciones de rosas, claveles, variedades de montoneras, ghisofilas, iberas, chinitas, casposo, entre otras flores de corte”, contó Claudia y agregó que Mendoza ha logrado posicionarse como la segunda productora de flores de corte, después de Buenos Aires, lo que enaltece aún más el oficio.

