La Justicia condenó la tarde de este miércoles a Ángel Kevin Maximiliano Fernández por el asesinato de Brian Soria Serrano (25), ocurrido a principios de este año en el Parque Canota, Maipú. 

El joven, de 21 años, reconoció la autoría del crimen durante un juicio abreviado inicial y le impusieron una pena de 14 años de encierro por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. 

A esa instancia se llegó mediante el acuerdo que realizaron el fiscal de Homicidios Carlos Torres y la defensa para definir la situación en plena investigación penal preparatoria. 

El juez Gabriel Bragagnolo, del Juzgado Penal Colegiado Nº 2, homologó el pacto entre las partes y dictaminó la sentencia contra Fernández.

Soria fue ultimado el sábado 23 de enero minutos antes de las 4 en el citado espacio verde de Luzuriaga.

Fueron llamados a la línea de emergencias 911 los que alertaron sobre un joven baleado en la zona de los juegos del parque, sobre la intersección de calles Guisasola y Varaschin. 

Los primeros policías que llegaron hasta el lugar entrevistaron a un amigo y a la novia de la víctima. Ambos detallaron que estaban tomando cerveza juntos cuando arribó Fernández, a bordo de un Peugeot 206. 

Al sospechoso los acompañaban amigos oriundos de los barrios Antártida o Viejo Tonel. La reconstrucción sostiene que el ahora condenado intercambió algunas palabras con las víctimas y luego efectuó varios disparos con un arma de fuego. 

Uno de los plomos alcanzó a Soria en el pecho y lo dejó gravemente herido. Mientras que un amigo suyo resultó con una lesión superficial en brazo izquierdo.

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Soria fue trasladado al Hospital Paroissien en una ambulancia del Servicio de Emergencia Coordinado (SEC), a donde ingresó sin vida. 

De las averiguaciones realizadas por los sabuesos de Investigaciones surgió que existía un conflicto entre la víctima y el victimario por tema de drogas.

Al parecer, Soria mantenía una deuda con un amigo de Fernández, motivo por el que fueron a buscarlo para matarlo. Incluso, habían tenido cruces en los días previos, de acuerdo con fuentes policiales. 

Más allá de esa información que manejaron los detectives en las calles, la versión no se plasmó en el expediente por los testigos, que aseguraron que se trató de una simple riña.