Uno de los mayores mercados online de tokens no fungibles (NFT, sus siglas en inglés) vuelve a estar en el centro de la polémica. OpenSea causó un revuelo entre sus usuarios al anunciar abruptamente una restricción a su herramienta de acuñación gratuita. Esta función permite a los particulares crear y listar un NFT sin tener que pagar primero el “precio del gas”, la tarifa que cobran los mineros de criptomonedas por escribir nuevos datos en una cadena de bloques.

El jueves, OpenSea dijo que añadiría un límite de 50 artículos a la herramienta. Como era de esperar, el anuncio no fue muy popular entre los usuarios de OpenSea, y la compañía rápidamente dio marcha atrás. Pero al hacerlo, proporcionó algo de contexto sobre la función. En un hilo de Twitter descubierto por Vice News, la compañía dijo que más del 80 por ciento de los NFT creados recientemente a través de su herramienta de acuñación gratuita implicaban trabajos plagiados o spam.

Es una cifra asombrosa, pero que no debería sorprender. Artistas y fotógrafos se han quejado durante meses de que la empresa no ha hecho lo suficiente para evitar que los estafadores y los bots se beneficien de su trabajo. De hecho, hay toda una cuenta de Twitter dedicada a documentar los robos de NFT.

“Cada decisión que tomamos, la hacemos pensando en nuestros creadores. Originalmente construimos nuestro contrato de tienda compartida para facilitar a los creadores su incorporación al espacio”, dijo OpenSea en Twitter. “No hemos tomado esta decisión a la ligera. Hicimos el cambio para abordar los comentarios que estábamos recibiendo de toda nuestra comunidad”.

OpenSea añadió que está trabajando en varias “soluciones” para calmar a los usuarios leales y disuadir a los malintencionados. En el futuro, la empresa prometió que probaría esos cambios antes de aplicarlos.