La Justicia le dictó este lunes la prisión preventiva a Héctor Fabián Maravilla Suárez, alias Pitay, quien se encuentra acusado por el crimen de Emiliano Férnandez, ocurrido a mediados del mes pasado en Las Heras.

Fue la jueza María José Cerdera, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, quien hizo lugar al pedido del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello y le impuso la medida de coerción al sospechoso.

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La magistrada consideró que las contundentes pruebas presentadas por el representante del Ministerio Público son suficientes para mantener a Maravilla tras las rejas y sostener la imputación por homicidio criminis causa, es decir, matar para lograr la impunidad de otro hecho, en este caso, el robo de la bicicleta del hombre de 37 años.

Con esa calificación, el presunto matador deberá enfrentar a un jurado popular, en caso de que llegue a juicio, y arriesgará como única pena la reclusión perpetua.

Tras el fallo en su contra, la defensa del Pitay tendrá cinco días para apelar la decisión de la juez Cerdera. En ese caso, será un Tribunal Penal Colegiado el que deberá definir la situación del sindicado asaltante.

El caso

La reconstrucción que hicieron los detectives a cargo de la investigación señala que cerca de las 6.40 del lunes 14 de marzo, Fernández circulaba en su bicicleta mountain bike por la Lateral Este del Acceso Sur, como lo hacía casi a diario para ir a trabajar a la fábrica de muebles Cuyoplacas.

Metros antes de llegar a la base de su empleador, la víctima fue sorprendida por un sujeto que venía corriendo de frente y le arrojó una piedra de grandes dimensiones en la cabeza.

Producto del fortísimo golpe, Fernández cayó inconsciente al suelo y el sospechoso tomó su bicicleta para darse a la fuga. Al parecer, estaba huyendo tras ser detectado por la alarma del galpón de una empresa de esa zona, lugar al que había ingresado con claras intenciones de robo.

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Trabajadores de ese sector y compañeros intentaron asistir a la víctima. Llamaron al 911 y una ambulancia se desplazó hasta la escena para luego trasladarlo al Hospital Central.

Pero de nada sirvieron los esfuerzos, ya que cuando Fernández arribó al nosocomio los médicos confirmaron su deceso. El golpe lo había matado casi en el acto.

Con respecto al autor, las cámaras de seguridad de una empresa lo habían captado cuando ingreso a robar a los depósitos, así como también tomó con detalles el ataque que terminó con la vida Fernández.

Esa prueba sumada a testimonios y trabajos de campo realizados por los pesquisas de Homicidios, marcaron como sospechoso al Pitay, hijo de un femicida condenado a prisión perpetua por matar a su madre, Noemí Suárez, en 2016.

El joven residía en las inmediaciones, en la villa Democracia, y era conocido por su accionar delictivo en la zona, ya que había sido señalado por numerosos robos y asaltos.

Los sabuesos fueron a buscarlo a su casa, pero no lo encontraron. Sólo hallaron la bicicleta que le había sustraído a la víctima, la cual fue incautada.

Horas más tarde, durante la noche de esa jornada, policías lo capturaron en el barrio 17 de Noviembre, colindante al Pedro Molina I, en Guaymallén.