A diferencia de otros años, esta vez en Mendoza reina la inestabilidad, producto del ingreso de una masa de aire cálido y húmedo. Este fenómeno, que se instaló en la provincia desde hace días, ha generado jornadas muy calurosas, con registros por encima de lo normal, y fuertes tormentas como la que se generó durante la madrugada del miércoles.
Sin embargo, la situación no tenderá a empeorar, por lo que los meteorólogos aseguran que los mendocinos podrán disfrutar de la cena de Nochebuena al aire libre, lo mismo que el almuerzo de Navidad.
“Para las próximas horas, las condiciones meteorológicas comienzan a mejorar y los registros térmicos vuelven a trepar, aunque al menos durante esta semana no superarán los 35º”, manifestó el meteorólogo Fernando Jara.

Nochebuena y Navidad, al aire libre
A la hora de hablar sobre lo que pasará durante las celebraciones navideñas, los especialistas recomendaron con seguridad armar los festejos al aire libre.
“Si bien hay posibilidades de que caigan algunas precipitaciones durante la madrugada del jueves 23 y parte de la mañana del viernes 24, el tiempo comienza a mejorar hacia la tarde”, expresó Jara y agregó que para ese día la mínima podría ser de 21º y la máxima treparía a los 32º.
En tanto, para la Navidad las condiciones se repetirían, incluso, las máximas serían más elevadas, llegando a los 35º. Además, para ese día se prevé vientos leves del noreste.
Regresa el calor agobiante
El agobio por las altas temperaturas marcarán los días siguientes a Navidad, de acuerdo con lo reportado por la Dirección de Contingencias Climáticas.
Según el organismo oficial, el domingo 26 y lunes 27 de diciembre presentará máximas de 36º y 37º, respectivamente, en tanto, las mínimas serán de 23º y 21º.
Respecto a cómo se presentará el verano en Mendoza, el meteorólogo aseguró que “si bien no se puede aventurar a pronosticar las condiciones que se darán durante los próximos meses, el pronóstico de tendencias climáticas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), prevé un verano normal en cuanto a precipitaciones y temperaturas, por lo cual debería normalizarse en lo que resta del verano”.

