El “mensaje” de las urnas tiene varias sugerencias de cambio, luego de la derrota del Frente de Todos en las PASO y rumbo a las generales del 14 de noviembre. Las repercusiones siguen golpeando al Gobierno y en particular a la figura del presidente Alberto Fernández.

Ahora el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, salió a recomendarle al jefe de Estado que se muestre más “terrenal” y cercano a las personas que no están sintiendo -según dijo- la recuperación económica en el bolsillo.

“Vamos a tomar medidas y se van a anunciar y tenemos que ir casa por casa. Es un poquito menos de red social y es un poquito más de contacto humano. Ahora que hay una nueva normalidad es bueno apoyar la mano de los que gobernamos y tenemos posibilidades en el hombro de un argentino que la está pasando mal”, afirmó el exintendente de Hurlingham, donde con con el 99,08% de las mesas escrutadas, la candidata del Frente de Todos (FdT) Victoria Tolosa Paz solo le sacaba medio punto de diferencia a Juntos por el Cambio (JxC).

El ministro de Desarrollo Social sostuvo que esta estrategia para revertir el resultado electoral es algo que también tiene que hacer incluso hasta el propio mandatario.

“Se lo he dicho con mucho respeto, es mucho menos corbata porque es un Presidente terrenal que disfruta, que se compromete y hay que caminar”, señaló Zabaleta en radio Diez.

Además pidió a los socios oficialistas no echar más culpas y salir a militar al Gobierno, luego de la derrota en las PASO legislativas. “No es generando incertidumbre en la sociedad, sino con el Presidente tomando decisiones, fortalecido, con el equipo de gobierno haciendo lo que tiene que hacer: salir a trabajar y contar lo mucho que el Gobierno ha hecho, que indudablemente no alcanzó porque nuestro pueblo la sigue pasando mal y necesita ver esta lucecita que de a poquito, con mucha vacuna, con esta nueva vida y la gente en la calle, nos va a permitir recuperar”, resumió Zabaleta.

Bajo la premisa de mostrar “cercanía”, el ministro asumió que las medidas aplicadas durante el primer tiempo de gestión no alcanzaron a impactar en el bolsillo. “En el vacunatorio uno veía a la abuela, al abuelo, la primera y la segunda dosis, una campaña de vacunación importantísima; pero cuando salían del vacunatorio y llegaban a la carnicería o al supermercado se angustiaban, se amargaban por la inflación”, describió.