La Organización Mundial de la Salud actualizó su información sobre la nueva variante Ómicron en la que señalan que “parece tener una ventaja de crecimiento sobre Delta“, pero recalcaron que no sería más grave que ésta

La actualización forma parte de un documento técnico emitido este domingo donde analizan distintas variables, pero aclararon que “se necesitan más datos para comprender el perfil de gravedad”.

“La variante Ómicron es una variante muy divergente, con un alto número de mutaciones, incluidas 26-32 en la proteína S (Spike o espiga), que son preocupantes y pueden estar asociadas con un potencial de escape inmunológico y una mayor transmisibilidad. Sin embargo, todavía existen considerables incertidumbres”, detalló el documento del organismo internacional.

Los técnicos de la OMS evaluaron tres variables. 

En primer lugar, la transmisibilidad.

Ómicron parece tener una ventaja de crecimiento sobre Delta. Se está extendiendo más rápido en Sudáfrica, donde la circulación Delta era baja, pero también parece extenderse más rápidamente que ésta en países donde la incidencia de Delta es alta, como en el Reino Unido”, reflejó el documento.

Pero en este caso los especialistas se permiten dudar ya que “sigue siendo incierto si la tasa de crecimiento rápido observada en países con altos niveles de inmunidad de la población está relacionada con la evasión inmune, el aumento intrínseco de la transmisibilidad o una combinación de ambos”.

Por lo pronto, con “los datos disponibles, es probable que Ómicron supere a la variante Delta donde ocurre la transmisión comunitaria”.

En segundo lugar, la gravedad de la variante registrada en Sudáfrica.

El documento especificó que “aún existen datos limitados sobre la gravedad clínica de Ómicron”. En parte, porque “los hallazgos preliminares de Sudáfrica sugieren que puede ser menos grave que Delta”, mientras que los registrados en Europa fueron casos “leves o asintomáticos”.

Es decir, para la OMS “no está claro hasta qué punto Ómicron puede ser intrínsecamente menos virulento. Se necesitan más datos para comprender el perfil de gravedad”.

Y, en tercer lugar, la evasión a la respuesta inmune vacunal o por infección previa, lo que arroja un dato que puede ser preocupante por las vacunas.

“La evidencia preliminar y el perfil antigénico considerablemente alterado de la proteína S de Ómicron sugieren una reducción en la eficacia de la vacuna contra la infección y la transmisión asociada”, detalló el informe del organismo sanitario. 

En este punto, consideraron que “existe alguna evidencia preliminar de que la incidencia de reinfección ha aumentado en Sudáfrica, lo que puede estar asociado con la evasión inmune humoral (anticuerpos)”, mientras que en algunos estudios se logró demostrar una menor capacidad de neutralización por parte de las vacunas hacia la nueva variante de coronavirus.