Después de la detención del principal sospechoso, la causa por el femicidio de Agostina Trigo en el Este provincial avanzó en las últimas horas con una serie de trabajos forenses complementarios y un pedido de declaración que dejará en claro cuál es la estrategia de la defensa.

De acuerdo con fuentes de la causa, Diego Armando Caballero, el jornalero imputado desde el sábado 16 de este mes, pidió hablar en el expediente que lidera el fiscal Martín Scattareggui. La indagatoria iba a desarrollarse la semana pasada pero se suspendió con fecha a confirmar.

El sospechoso busca dar su versión, más allá de un examen ADN positivo que lo vincula con el hecho de sangre, y sembrar otra hipótesis que incluye a más partícipes en el ataque ocurrido entre la noche del domingo 3 y la madrugada del lunes 4 en los distritos Buen Orden y El Ramblón, donde la vieron por última vez y encontraron el cadáver, respectivamente.

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La información a la que accedió El Sol sostiene que Caballero asegurará que es inocente. Detallará –palabras más, palabras menos– que mantuvo un encuentro íntimo consentido con la víctima y que un hombre y una mujer que conocían a Agostina fueron quienes la mataron después de que subiera a un Fiat Duna blanco.

El móvil del asesinato de la joven de 22 años no está claro para los detectives. Creen que Caballero engañó a la víctima con una falsa promesa de trabajo y abusó sexualmente de ella en un lugar que pudo haber sido en donde hallaron el cadáver.

Luego, se llevó su teléfono celular y comenzó a utilizarlo con el paso de las horas para enviar mensajes a conocidos de Agostina con información falsa, con el objeto de despistar a los sabuesos policiales que realizaban trabajos tecnológicos. No descartan la participación de terceros y, por eso, la instrucción está lejos de concluir.

Lo cierto es que, desde los primeros momentos de su detención, Caballero fue “paseado” por diferentes dependencias policiales/judiciales del Gran Mendoza y el Este.

Estuvo algunas horas en las comisarías 12a y 39a (San Martín) y después permaneció un par de días en la Séptima de Godoy Cruz, con el objetivo de que no trascendiera su ubicación, debido a que el ambiente social estaba caldeado por marchas y pedidos de justicia que terminaron con destrozos en el edificio del Ministerio Público.

Con el paso de los días, terminó en la cárcel de San Felipe, lugar que ya conocía, porque estuvo 5 años preso por robo, privación ilegítima de la libertad y abuso sexual.

Desde esos momentos, detrás de los barrotes, el principal acusado aseguró su inocencia y apuntó a un hombre y a una mujer como los autores del crimen.

Sus antecedentes en causas de abuso (al momento de su captura presentaba otra en plena instrucción) no jugaron a su favor y, debido a esto, más allá de lo que pueda afirmar en la causa, los investigadores tienen en claro que están frente al autor del hecho.

El viernes, detallaron fuentes judiciales, le tomaron muestras de saliva a Caballero para realizar otro cotejo de ADN con los rastros de semen, piel y cabello que rescataron del cadáver de Agostina cuando se realizaron los primeros trabajos forenses.

El resultado de esos peritajes complementarios a los primeros realizados en la causa –gracias a un match positivo se ordenó la detención– será determinante para el futuro del imputado.

Básicamente, si los cabellos o rastros de piel que tenía la víctima en sus manos y debajo de las uñas, respectivamente, le pertenecen, su situación procesal se complicará aún más en el expediente.

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Reconstrucción

Agostina desapareció la noche del domingo 3 de este mes. La reconstrucción sostiene que, ese día, había festejado el cumpleaños número 4 de su hijo, y pactó encontrarse con un hombre que ofrecía trabajo de niñera a través de Facebook.

Acordaron reunirse en la plaza principal de Buen Orden. Desde las 20 de ese día, sus allegados perdieron contacto con la joven.

La familia radicó la denuncia al otro día por la tarde y el cadáver fue hallado el miércoles 6 por efectivos que rastrillaban un galpón abandonado de Robert y carril Norte, en El Ramblón.

La joven presentaba diversos golpes en su cuerpo (uno importante en la nuca) y cuatro heridas de arma blanca.

Con el paso de las horas hubo una detención, pero el sospechoso quedó liberado por falta de pruebas. Los investigadores analizaron, principalmente, la geolocalización del teléfono de la víctima y también los perfiles de Facebook que utilizaba.

Luego, detectaron que hubo un ingreso a la cuenta de esa red social de Agostina. Identificaron al sujeto y supieron que estaba siendo investigado en una causa de abuso sexual simple.

Así fue que llegaron hasta su domicilio –ubicado cerca de donde dieron con el cadáver– con orden de allanamiento el viernes 15 y procedieron a su captura. Encontraron en la propiedad tres tarjetas SIM (se investiga si una pertenece a Agostina) y un papel que tenía anotado el número celular de la joven asesinada con la frase “busca trabajo”.

Se ordenó una comparación genética con los rastros obtenidos y un informe inicial positivo confirmó las sospechas de los pesquisas.