La declaración de Alberto Fernández como testigo en la causa de la obra pública que tiene como principales acusados a la vicepresidenta Cristina Kirchner y al empresario Lázaro Báez tuvo un pico de tensión entre el presidente y el fiscal del caso, Diego Luciani.
El defensor público presentó una planilla de un anexo de la Ley de Presupuesto en la que se percibía una diferencia de fondos entre la adjudicación de una obra vial en la Ruta N° 288 en el tramo La Julia y Tres Lagos, y el monto total que finalmente se asignó para que se desarrolle la misma.
“Doctor (en referencia a Luciani) me da la impresión de que usted no me escuchó bien antes”, recriminó Fernández, quien había aclarado en varias oportunidades que no recordaba cada una de las obras que incluían los proyectos de Presupuesto.
El fiscal aseguró que lo escuchó perfecto durante su declaración e insistió con su pregunta. A lo que Fernández replicó: “Ah pero entonces tiene un problema de comprensión”.
“No me falte el respeto, Doctor”, le dijo Luciani antes de que el juez Jorge Gorini lo interrumpiera porque Fernández se estaba extralimitando en su respuesta.
En ese momento el jefe de Estado respondió: “De ningún modo quise faltarle el respeto, Doctor. Quise ser descriptivo. Esto lo que dice es en una planilla recursos que se destinan a una obra. ¿Qué pretende que le diga? No tengo la menor idea. Me podría preguntar por todas las otras, tampoco tengo la menor idea”.
Defensa a Néstor y Cristina
Por otra parte Fernández destacó que el expresidente Néstor Kirchner “siempre fue muy cuidadoso con las cuentas públicas” y remarcó que “tenía casi una obsesión con eso, que tuvo primero como gobernador y luego como Presidente”.
El presidente además negó la existencia de “arbitrariedades” en la distribución de obra pública nacional y sostuvo que le llama “mucho la atención” lo que se debate en el juicio oral por presuntas irregularidades en la provincia de Santa Cruz.
En tal sentido comentó que se trata de “decisiones políticas no judiciables”, al declarar bajo juramento de verdad ante el Tribunal Oral Federal 2, en los Tribunales Federales de Comodoro Py, en el barrio porteño de Retiro.
También afirmó que no hubo instrucciones de los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner para asignar fondos para obra pública de manera específica a la provincia de Santa Cruz o para beneficiar a algún empresario en particular.
“Definitivamente no había nunca una distribución arbitraria”, respondió el mandatario ante preguntas del abogado defensor de la actual Vicepresidenta. “En un presupuesto es muy difícil realmente distribuir arbitrariamente los recursos para las provincias”, agregó.
“La aprobación de un presupuesto no es decisión de un presidente que decide cómo se gasta la plata… Es un trabajo donde intervienen muchísimas jurisdicciones, que después va al Congreso y donde se genera un debate enorme dentro del Congreso”, subrayó Fernández.
Agregó que “no hay espacio como para que alguien cometa una arbitrariedad y el conjunto de los diputados la tolere”, y señaló que “no existe ninguna norma que ponga límites a cómo se dispone el gasto en la obra pública”.
