Impsa, la compañía metalúrgica fundada en 1907 y que perteneció hasta 2017 a la familia Pescarmona, acelera los tiempos de su reestructuración. Este martes los accionistas de la empresa de infraestructura y tecnología realizarán una asamblea en la que deberán definir la posibilidad de instrumentar un aumento de capital por el equivalente en pesos de hasta 20 millones de dólares, mediante al emisión de nuevas acciones de la compañía.
Los papeles, de no mediar sorpresas, serán suscriptos por el Gobierno nacional y el de la provincia de Mendoza, que así capitalizarán la compañía.
“Esta nueva capitalización permitirá preservar años de inversión en tecnología para la industria nacional y permanecer como referentes internacionales en materia de energía para la exportación de productos de alto valor agregado”, afirmó Juan Carlos Fernández, CEO de Impsa, en un comunicado que la empresa envió a la Comisión Nacional de Valores para informar de la convocatoria a la asamblea, que se realizará desde las 17 a través de la plataforma Zoom.
La intención es recomponer el capital de trabajo, lo que le permitirá a la empresa consolidar su operación en Argentina y volver a competir en los mercados internacionales a los que exportó el 85% de sus productos a Asia, Europa, África y las Américas.
La empresa está manejada por un fideicomiso que concentra el 65% de las acciones y es encabezado por el Banco Nación, el principal acreedor de Impsa. El 35% restante está en otro fideicomiso que integran la familia Pescarmona y otros accionistas.
“En caso de que los fideicomisos accionistas no ejerzan su derecho de suscripción preferente sobre las mismas, la compañía ofrecerá las nuevas acciones al Gobierno Nacional y al Gobierno de Mendoza”, aclaró Impsa.
La autorización para la emisión de nuevas acciones para capitalizar la compañía en un monto aproximado de 20 millones de dólares sería el tercer paso del Plan de Recomposición de Estructura de Capital lanzado el año pasado.
El primero, la reestructuración de la deuda estimada en 560 millones de dólares, fue completado en noviembre con éxito. En esa operación logró la aceptación del 98% de los acreedores que le permitió reperfilar pasivos, lograr cinco años de gracia en el pago de intereses y comenzar a pagar capital recién a partir de 2028. El Acuerdo Preventivo Extrajudicial se encuentra en proceso de homologación por el Juzgado interviniente.
El siguente paso ocurrió en diciembre, cuando el Ministerio de Desarrollo Productivo aprobó la entrada de la empresa al programa de asistencia a empresas estratégicas que exportan alta tecnología. El auxilio consiste en el pago del 75% de la nómina salarial durante cuatro meses.
La compañía exporta el 80% de su producción, emplea de manera directa a más de 700 personas y cuenta entre sus proveedores a más de 100 pymes. Es considerada la empresa más importante de Mendoza y considerada estratégica en términos de innovación.
Impsa está ejecutando contratos para centrales hidroeléctricas, nucleares, eólicas y solares, como así también equipamientos para la industria del petróleo y gas.
Hoy diseña y fabrica las nuevas turbinas de la Central Hidroeléctrica de Yacyretá, los aerogeneradores del Parque Arauco (La Rioja), equipamientos para la Central Hidroeléctrica El Tambolar (San Juan), equipamientos para YPF y la fabricación del primer reactor nuclear argentino para generación de energía, el CAREM, entre los principales proyectos.
A su vez, tiene previsto competir este año para llevar a cabo proyectos en Latinoamérica, Estados Unidos, India y el sudeste de Asia.
