Un hombre de 68 años murió la tarde de este miércoles, tres días después de ser baleado durante un asalto en su casa de Las Heras.
Los delincuentes le dispararon para robarle su celular. La víctima, identificada como Osvaldo Héctor Peñaloza, permaneció internado en el Hospital Lagomaggiore hasta que en las últimas horas su estado se complicó y falleció.
La causa se encontraba a cargo de la fiscal de Robos y Hurtos Florencia Díaz Peralta, pero tras el deceso pasará a la órbita de su par de Homicidios, Carlos Torres.
Hasta este miércoles, la instrucción se mantenía sin detenidos ni sospechosos identificados. Los únicos testigos que han declarado ante la Justicia, fueron los familiares de Peñaloza, quienes no pudieron reconocer a los autores, explicaron fuentes consultadas.
Sorpresivo
El hecho de sangre se registró minutos antes de la medianoche del domingo, cuando se encontraba en el living de su vivienda de la manzana F del barrio Plumerillo Norte.
El hombre estaba prácticamente dormido porque le estaba invadiendo el sueño, mientras que su madre y su hermana se encontraban pernoctando en las habitaciones.
Antes de irse a la cama, Peñaloza fue sorprendido por estruendo, que fue producido por un grupo de tres sujetos que patearon la puerta de ingreso a la propiedad.
Acto seguido, los maleantes lo abordaron y lo amenazaron con un arma de fuego para que les entregara su celular. El hombre se resistió y uno de los ladrones le propinó un balazo en el abdomen, a la altura de la cintura.
Posteriormente, tomaron un celular de la habitación de la madre y otro teléfono -un LG y un Samsung– que estaba arriba de la mesa del living, para luego darse a la fuga, sostiene la información policial.
Peñaloza quedó malherido en el interior de su casa y sus familiares dieron aviso a la línea de emergencias 911, por lo que una comisión policial se hizo presente en la escena.
Minutos más tarde, también arribó una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC). Los médicos asistieron a Peñaloza, quien se encontraba consciente y hasta logró hablar con los primeros uniformados que llegaron al lugar.
Luego fue llevado al citado nosocomio del oeste de Ciudad, donde quedó internado por la bala que le quedó alojada en la zona intercostal izquierda.
Tras ser intervenido, el hombre se mostró estable, pero con el pasar de los días comenzó a empeorar su situación hasta que este miércoles perdió la vida.
