El exministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, vive en carne propia un enfrentamiento familiar que se volvió causa nacional y en el que intervienen algunos sectores del Gobierno. Y de hecho, el campo está decidido a intervenir en su defensa.

Es por eso que dirigentes y productores rurales convocaron a un “banderazo federal” en contra de la ocupación de la estancia Casa Nueva que se realizará este domingo a las 17 en la localidad entrerriana de Santa Elena, donde se encuentra el terreno en disputa.

En concreto, la movilización será para pronunciarse a favor de “la libertad de expresión y la propiedad privada”, así como para reclamar el desalojo del lugar del dirigente social Juan Grabois y las personas que lo acompañan.

En tanto, desde las 9 habrá una conciliación obligatoria entre las partes dictada por el juez subrogante Raúl Flores, quien interviene en el conflicto. Mientras tanto, el magistrado ordenó la “libre circulación” por el terreno de los dos sectores enfrentados.

La resolución judicial llegó tras la apelación realizada por los fiscales Oscar Sobko y María Constanza Bessa, que insisten con el desalojo: pidieron que el grupo liderado por Dolores Etchevehere abandone Casa Nueva, y que la estancia sea restituida a sus hermanos Luis Miguel, Juan Diego y Arturo Sebastián, y a su madre, Leonor Barbero Marcial.

Este conflicto trascendió a nivel nacional luego de que Dolores Etchevehere autorizara a trabajadores rurales y movimientos sociales vinculados a Juan Grabois, también su abogado, a desarrollar allí el Proyecto Artigas, una iniciativa agroecológica.  

“Respeto a la gente de campo. Vengo de familia chacarera, entrerriana del lado paterno, santafesina del materno. Etchevehere no es eso. Es un estafador, cobarde, corrupto y violento que se cree impune. Muchos le tienen miedo. Nosotros no. Su mafia va a caer y el Artigas va a vencer”, tuiteó en la noche del domingo el dirigente social cercano al oficialismo.